




Niehler Hotel
Una terraza y un restaurante para relajarse
Sobre este hotel
Niehler Hotel se encuentra en el barrio de Niehl en Colonia, con un restaurante tranquilo en el propio local y una terraza acondicionada, ambos útiles tras un día agotador pasado casi por completo en Aqualand Köln. Las habitaciones se mantienen sencillas más que estilosas, cada una equipada con televisión, y el Wi-Fi gratis cubre las noches en que los niños quieren ver algo una vez cerradas las piscinas. El aparcamiento de pago hay que contarlo en el presupuesto, ya que no está incluido en la tarifa de la habitación aquí. La terraza en concreto distingue a este alojamiento de un simple hotel urbano, dando a las familias un sitio donde sentarse fuera para cenar o tomar algo tranquilo sin volver a coger el coche en otra parte de la ciudad.
- Restaurante propio
- Terraza para cenar
- Wi-Fi gratis
- Ubicación en Niehl, Colonia
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a familias que quieren restaurante y terraza propios para cenar sin volver a coger el coche, y que aceptan pagar el aparcamiento por separado. Encaja menos con quien busca una habitación estilosa y boutique, ya que el énfasis aquí recae en el restaurante y la terraza más que en el diseño de la habitación. En conjunto, una elección sensata y práctica para un viaje centrado en el parque acuático.
- ✓Reserva mesa en la terraza con antelación las noches más cálidas, un verdadero atractivo de este alojamiento.
- ✓Cuenta con el aparcamiento de pago por separado al comparar con pensiones de aparcamiento gratuito cercanas.
- ✓Pregunta por los canales de televisión disponibles si los niños querrán ver algo familiar por la noche.
Por qué nos gusta
- Restaurante tranquilo en el propio local
- Terraza acondicionada
- Wi-Fi gratis en todo el hotel
- Ubicación en el barrio de Niehl
Por qué encanta a los viajerosCenamos en la terraza tres noches seguidas, sobre todo porque nadie quería volver a coger el coche tras un día completo de toboganes. Las habitaciones eran básicas, televisiones incluidas, pero tras un día pasado casi por entero en el agua, lo básico nos vino bien. Pagar el aparcamiento fue un pequeño inconveniente, pero la terraza compensó de sobra como verdadero sitio donde relajarnos cada noche.