




Ankerhof Hotel
Bienestar junto al agua con sauna y jacuzzis
Sobre este hotel
El Ankerhof Hotel está en el centro de Halle con vistas a un brazo del río Saale, con habitaciones amplias con vigas de madera, paredes de piedra natural, televisión por cable y ventanas insonorizadas, además de WLAN en todas partes. Su zona de bienestar incluye una sauna moderna, un gimnasio exclusivo y jacuzzis, además de varias opciones de masaje, y el restaurante Saalekahn del hotel sirve cocina de Sajonia-Anhalt e internacional en una gran terraza sobre la orilla. Un bar de bolos de seis pistas da a las familias una actividad nocturna más allá de la cena, y la plaza del mercado histórica está a siete minutos a pie, con el museo de arte de Moritzburg y la Leopoldina a unos diez minutos a pie. Las parejas valoran la ubicación con 9,1 para una escapada en pareja.
- Zona de bienestar con sauna
- Terraza junto al agua
- Bar de bolos
- Ubicación céntrica en el Altstadt
Nuestra opinión
Este hotel conviene a familias que quieren una verdadera estancia de bienestar junto a Maya Mare, ya que la sauna, el jacuzzi y el gimnasio ofrecen opciones reales de recuperación tras un día de piscina. Es una excelente opción para quien valora un entorno junto al agua combinado con buena accesibilidad a pie al Altstadt. El bar de bolos añade una actividad familiar nocturna que pocos otros hoteles del centro de Halle ofrecen.
- ✓Reserva una sesión de sauna o masaje con antelación para la noche tras un día completo en las piscinas mayas de Maya Mare.
- ✓Reserva las seis pistas del bar de bolos con antelación si viajas en grupo familiar grande.
- ✓Pide una habitación con vistas al río para disfrutar al máximo del entorno junto al Saale del Ankerhof.
Por qué nos gusta
- Sauna, gimnasio y jacuzzis
- Terraza de restaurante junto al agua
- Bar de bolos de seis pistas
- A siete minutos de la plaza del mercado
Por qué encanta a los viajerosLa zona de bienestar del Ankerhof Hotel se convirtió en nuestro ritual nocturno tras Maya Mare, con la sauna y los jacuzzis ayudando a recuperarnos de un día completo de toboganes. La cena en la terraza junto al agua del restaurante Saalekahn se sintió como un verdadero capricho, y a los niños les encantó el bar de bolos más de lo esperado. Estar a siete minutos de la plaza del mercado histórica también nos permitió un paseo por el Altstadt casi cada noche.