
Hotel Friesenhof
Admite mascotas y a un corto paseo de Arriba
Sobre este hotel
Hotel Friesenhof está lo bastante cerca de Arriba como para que ir y volver apenas cuente como desvío, mientras que su práctica conexión de metro significa que una familia cansada de la piscina puede estar en el centro de Hamburgo en unos veinte minutos. La recepción 24 horas y la terraza encajan con un hogar que combina la siesta de un bebé con la hora de dormir más tardía de un adolescente, y la política de admisión de mascotas es lo bastante inusual en esta lista como para importar a una familia que viaja con perro. El bar cubre una copa tranquila por la noche una vez los niños están acostados, y el entorno rural justo a las afueras de Norderstedt mantiene la calma entre sesiones de piscina.
- Habitaciones que admiten mascotas
- Metro al centro de Hamburgo
- Terraza y bar
Nuestra opinión
Este hotel encaja con una familia que quiere tener Arriba a distancia a pie pero también valora la opción de una noche en Hamburgo sin cambiar de hotel. La política de admisión de mascotas es aquí un diferenciador real. Las familias que necesiten desayuno fijo cada mañana deberían confirmar la disponibilidad directamente, ya que no es un servicio garantizado en este alojamiento.
- ✓Lleva al perro de la familia si tienes uno: esta es una de las pocas opciones que admiten mascotas a fácil alcance de Arriba.
- ✓Usa la estación de metro para una noche en Hamburgo cuando los niños ya hayan tenido suficiente piscina de olas.
- ✓Reserva directamente y confirma la disponibilidad del desayuno antes de una estancia de varios días, ya que no está garantizado en cada reserva.
Por qué nos gusta
- Admite mascotas, algo inusual en la zona
- Acceso en metro al centro de Hamburgo
- Terraza para una copa tranquila por la noche
- Recepción 24 horas para llegadas tardías
Por qué encanta a los viajerosUna familia que viaja con perro y dos hijos comprueba que la política de mascotas aquí elimina el habitual quebradero de cabeza de la residencia canina antes de un fin de semana en Arriba, y el entorno rural da al perro un lugar donde pasear antes de que los humanos vayan a los toboganes. La única noche en que la familia cambia tiempo de piscina por ver el centro de Hamburgo, el trayecto en metro es lo bastante corto como para no afectar la hora de dormir.