




Kosel
Habitaciones amuebladas de forma individual, desayuno resuelto
Sobre este hotel
Kosel ofrece habitaciones amuebladas individualmente en vez de una disposición de hotel uniforme, dando a cada estancia un ambiente ligeramente distinto dentro de la misma propiedad relajada y familiar. Wi-Fi, parking y desayuno gratuitos están todos incluidos de serie, y el hotel está a seis minutos andando de Arthur y cuatro de Schule, Rust, en el núcleo del pueblo en vez de en el terreno del complejo. La Fontana Gelato Pizza Café está a cuatro minutos andando para un capricho de vuelta de una noche en el pueblo. El aire acondicionado ayuda en una estancia de verano calurosa, y su valoración casi perfecta refleja el tipo de servicio atento y personal que un hotel familiar como este puede ofrecer y que una propiedad más grande no siempre iguala.
- Parking gratuito
- Desayuno incluido
- Gestión familiar
- Aire acondicionado
Nuestra opinión
Kosel conviene a una familia que quiere desayuno, parking y Wi-Fi bien gestionados en habitaciones amuebladas individualmente, sin pagar la tarifa del complejo por extras que no usará en una estancia corta de pueblo. Es una elección más floja para una familia que quiere piscina propia, spa, o un paseo corto hasta las puertas de Rulantica.
- ✓Pregunta por la configuración de la habitación al reservar, ya que el mobiliario varía de una habitación a otra aquí.
- ✓Confirma directamente el horario del desayuno si buscas una salida temprana hacia Rulantica a la mañana siguiente.
- ✓Prueba La Fontana para un helado de vuelta de una noche en el pueblo.
Por qué nos gusta
- Habitaciones amuebladas individualmente
- Desayuno, parking y Wi-Fi gratuitos
- Valoración casi perfecta
- Aire acondicionado
Por qué encanta a los viajerosLas habitaciones de Kosel tenían de verdad un carácter distinto a la disposición habitual de las pensiones, cada una amueblada de forma algo diferente, algo que nuestros niños encontraron original en una estancia más larga. Desayuno y parking gratuitos mantuvieron bajos los costes, y La Fontana en la calle se convirtió en nuestra parada dulce cada noche. Es un paseo en el pueblo en vez de justo en las puertas, pero el trato personal de los propietarios compensó el taxi extra.