




Hotel Abbey
A garden terrace stay near Grimbergen Abbey
Sobre este hotel
El Hotel Abbey se encuentra en Grimbergen, a cuatro minutos a pie de la histórica abadía de Grimbergen, con habitaciones discretas y un auténtico ambiente de jardín y terraza que pocos hoteles céntricos de Mechelen pueden igualar. Desayuno y aparcamiento gratuitos están ambos incluidos, y el restaurante francés y el bar cubren la noche sin necesidad de ir a otro sitio. Eso lo acerca más al borde norte de Bruselas que al emplazamiento de Plopsaqua en Nekkerspoel, un trayecto de unos veinte minutos, así que conviene a una familia que combina un día en Plopsaqua con una visita a la abadía de Grimbergen o explorando la zona más amplia al norte de Bruselas, en vez de instalarse únicamente por el parque acuático y sus toboganes durante toda la estancia.
- Free breakfast
- Free parking
- Garden and terrace
- Near Grimbergen Abbey
Nuestra opinión
El Hotel Abbey conviene a una familia que quiere una estancia de cuatro estrellas con jardín y terraza cerca de la abadía de Grimbergen, con desayuno y aparcamiento incluidos, y que construye un itinerario más amplio en el que Plopsaqua es una parada y no todo el viaje. El restaurante francés es un verdadero atractivo para los adultos del grupo.
- ✓Visit Grimbergen Abdij while staying here, since it's a short walk and a genuine historic landmark in its own right.
- ✓Book a terrace or garden-facing room if outdoor space matters to your stay.
- ✓Plan for roughly twenty minutes by taxi to reach Plopsaqua's Nekkerspoel site from here.
Por qué nos gusta
- Ambiente de jardín y terraza
- Cerca de la abadía de Grimbergen
- Desayuno y aparcamiento gratuitos
- Restaurante francés propio
Por qué encanta a los viajerosEl jardín y la terraza distinguen a este hotel de las opciones más urbanas de la lista, y estar a cuatro minutos de la abadía de Grimbergen dio al viaje una parada propia más allá de servir de base para Plopsaqua. Desayuno y aparcamiento eran ambos gratuitos, lo que compensó los veinte minutos de trayecto hasta Nekkerspoel, y el restaurante francés ofreció una noche realmente agradable tras un día persiguiendo a los niños por el parque acuático.