




Hotel Elisabeth
Modern rooms with an indoor pool
Sobre este hotel
El Hotel Elisabeth combina una posición céntrica de tres estrellas, a tres minutos del museo Hof van Busleyden y a un minuto de Van Hoeystraat, con una piscina interior inusual para este rango de precio en Mechelen. Habitaciones modernas y sencillas y un bufé de desayuno cubren lo esencial, mientras que el patio interior y el restaurante dan al alojamiento algo más de carácter que una simple parada funcional. Algunas habitaciones incluyen cocina, útil para una familia que organiza las comidas durante una estancia más larga. Su posición cerca del barrio de los museos mantiene un trayecto más corto hasta el emplazamiento de Plopsaqua en Nekkerspoel que el grupo económico o de spa más alejado, sin pagar tarifas de cuatro estrellas por ello, y las instalaciones accesibles cubren un abanico más amplio de necesidades familiares que algunas casas de huéspedes más pequeñas cercanas.
- Indoor pool
- Breakfast buffet
- Courtyard
- Central location
Nuestra opinión
El Hotel Elisabeth conviene a una familia que quiere un trayecto más corto hasta Plopsaqua, una piscina interior para los días sin visita completa al parque acuático, y una posición céntrica en el barrio de los museos, todo a precio de tres estrellas. Es menos distintivo que Martin's Patershof, pero es una elección práctica y equilibrada para el precio, y una de las opciones realmente convenientes del grupo near-waterpark.
- ✓Use the indoor pool on a rest day between Plopsaqua visits rather than only at the water park.
- ✓Book a kitchen-equipped room if managing your own meals matters for a longer stay.
- ✓Confirm parking costs ahead, since it's charged separately from the room rate.
Por qué nos gusta
- Piscina interior propia
- A tres minutos del barrio de los museos
- Bufé de desayuno incluido
- Patio interior y restaurante
Por qué encanta a los viajerosTener una piscina interior en el propio hotel resultó más útil de lo esperado, una opción más tranquila el día que no nos apetecía una visita completa a Plopsaqua. Las habitaciones son modernas más que con carácter, pero el patio interior y el restaurante dieron a la estancia algo más de personalidad de lo que el precio sugería, y la posición junto al barrio del museo mantuvo corto el trayecto hasta Nekkerspoel.