




Crowne Plaza Limassol by IHG
Vista bahía y dos piscinas, a un taxi de los toboganes
Sobre este hotel
El Crowne Plaza se encuentra en el frente marítimo de Limassol, a un minuto a pie de la playa de Columbia, ideal para terminar un día en Fasouri Watermania con un baño de mar de verdad en vez de volver directo a la habitación. Las dos piscinas del establecimiento cubren los días en que nadie quiere sacar el coche para ir al parque, y el spa con jacuzzi ofrece a los padres una mañana más relajada mientras los niños nadan largos. El desayuno se paga aparte en vez de estar incluido, así que conviene preverlo por separado. El traslado desde el aeropuerto ronda los tres cuartos de hora en taxi, cómodo para una semana de toboganes más que para un fin de semana rápido. El gimnasio y el diseño orientado a negocios conviven con un servicio realmente pensado para niños, cuidando así a un grupo multigeneracional con ritmos distintos.
- Habitaciones vista bahía
- Dos restaurantes y dos bares
- Spa y gimnasio
- Aparcamiento gratuito
Nuestra opinión
Conviene a una familia que quiere un hotel de verdad alrededor de un viaje a un parque acuático: dos restaurantes, un spa y una terraza de piscina frente al mar dan a cada uno un sitio adonde ir cuando el grupo se separa. Menos adecuado para una parada de una sola noche, el precio de cuatro estrellas y el desayuno de pago premian una estancia más larga que aproveche de verdad las instalaciones.
- ✓Reserve pronto las habitaciones con vista al mar para un viaje en julio o agosto, ese cupo vista bahía se agota primero.
- ✓Añada el desayuno al reservar en vez de al llegar si toda la familia va a comer allí cada día, suele salir más barato.
- ✓Confirme el horario del traslado al aeropuerto antes de una llegada tardía, el transporte público supera la hora de trayecto.
Por qué nos gusta
- Dos piscinas propias más jacuzzi
- La playa de Columbia a un minuto a pie
- Un spa para descansar por la mañana
- Servicio pensado para niños en dos restaurantes
Por qué encanta a los viajerosLo que destaca de esta estancia es lo poco que la logística estorba en un día de Fasouri Watermania: el coche queda aparcado gratis, la terraza de la piscina cubre las mañanas sin prisas, y la playa de Columbia justo al lado hace del baño de la tarde algo sencillo. Las habitaciones son generosas para una familia con mucho equipaje, y el segundo restaurante evita cualquier discusión sobre la cena. Parece un hotel pensado para una semana entera, justo lo que necesita una base de parque acuático.