




Boutique Hotel San Rocco
Confort boutique del siglo XVIII en el viñedo de Brtonigla
Sobre este hotel
Boutique Hotel San Rocco ocupa un edificio del siglo XVIII en el pintoresco pueblo istriano de Brtonigla, con un restaurante gastronómico que sirve platos de temporada con producto local y una zona de spa que incluye piscina interior con luz natural, jacuzzi y sauna. Todas las unidades, decoradas clásicamente, están climatizadas con televisión de pantalla plana, caja fuerte y minibar, con albornoces y zapatillas incluidos para un confort real. Una piscina exterior con zona de tumbonas cubre los días más soleados, y el alquiler de bicicletas permite explorar las rutas ciclistas de los alrededores. Para una familia o pareja que quiere verdadero carácter de pueblo junto a un spa completo, gratuito para los huéspedes, San Rocco destaca frente a los hoteles costeros agrupados en torno a Poreč y Umag.
- Hotel histórico del siglo XVIII
- Acceso al spa gratuito
- Entorno de pueblo en Brtonigla
Nuestra opinión
Este hotel conviene a los viajeros que quieren un hotel boutique histórico con un verdadero spa incorporado, usando el entorno vinícola de Brtonigla como base para una única excursión de un día a Istralandia. Conviene menos a las familias que buscan un programa de actividades tipo resort familiar, ya que la identidad del hotel se apoya en el confort boutique y el acceso al spa más que en las animaciones.
- ✓Reserva la piscina interior, el jacuzzi y la sauna de la zona de spa para la noche tras una visita a Istralandia, el acceso es gratuito.
- ✓Reserva mesa en el restaurante gastronómico con antelación, las opciones de restauración en Brtonigla siguen siendo más limitadas que en la costa.
- ✓Alquila bicicletas para las rutas cercanas los días en que ni el parque ni la piscina te apetecen de verdad.
Por qué nos gusta
- Edificio histórico del siglo XVIII
- Piscina interior, jacuzzi y sauna gratuitos
- Restaurante gastronómico de temporada
- Alquiler de bicicletas para rutas locales
Por qué encanta a los viajerosLa zona de spa de San Rocco, con piscina interior y jacuzzi incluidos sin coste extra, se convirtió en nuestro ritual nocturno tras el único gran día en Istralandia que planeamos para el viaje. Brtonigla en sí es tranquila, viñedos en vez de multitudes, y el restaurante gastronómico nos dio la mejor comida de la semana. El hotel se inclina hacia lo boutique y lo histórico, y para un viaje orientado a un ritmo lento en el país del vino, nos vino muy bien.