
Inez & Flor Nice House in Maspalomas
Una casa privada para una estancia residencial
Sobre este hotel
Inez & Flor Nice House in Maspalomas ofrece una alternativa privada y residencial a los hoteles y resorts de la zona, con aparcamiento gratuito y lanzadera al aeropuerto que cubren lo básico de una llegada a Gran Canaria. Está dentro del mismo radio de trayecto corto en taxi a Aqualand Maspalomas que la oferta hotelera más amplia de Maspalomas, cerca de las dunas de Maspalomas, ofreciendo a la vez el tipo de intimidad que un edificio de hotel compartido no puede dar. La política pet-friendly la convierte en una opción viable para familias o grupos que viajan con perro y quieren su propio espacio en lugar de una habitación en un complejo más grande. No hay piscina ni restaurante en el recinto, lo que conviene a viajeros que priorizan la intimidad y el espacio antes que los servicios de resort.
- Alquiler de casa privada
- Pet-friendly
- Aparcamiento gratuito
- Lanzadera al aeropuerto
Nuestra opinión
Esta casa de alquiler conviene a un grupo pequeño o familia que quiere intimidad antes que servicios de tipo hotel, sobre todo viajando con mascota, ya que la propiedad prescinde de piscinas y restaurantes compartidos a favor de una verdadera estancia residencial privada cerca de Aqualand Maspalomas. Quien quiera extras de resort como piscina debería mirar los alojamientos más grandes de esta lista.
- ✓Confirma con antelación los detalles de llegada, ya que los alquileres de casa privados suelen usar autocheck-in en lugar de recepción con personal.
- ✓Pregunta por los horarios de la lanzadera al aeropuerto antes de reservar los vuelos, para que los horarios encajen bien.
- ✓Lleva tu propio material de playa o piscina, ya que este alojamiento no dispone de piscina propia.
Por qué nos gusta
- Estancia privada de tipo residencial
- Política pet-friendly
- Aparcamiento gratuito incluido
- Lanzadera al aeropuerto disponible
Por qué encanta a los viajerosAlquilar esta casa privada dio a nuestro grupo el espacio que una habitación de hotel nunca habría podido dar, con nuestro perro instalándose de verdad en lugar de quedar confinado a una sola habitación. El trayecto corto en taxi hasta Aqualand Maspalomas mantenía sencilla la carrera diaria al parque, y tener nuestro propio espacio cada noche tras un día largo mereció la pena aunque no hubiera piscina propia. Conviene a grupos que priorizan la intimidad ante todo.