




Hotel Best Da Vinci
Parque infantil y piscina, a cinco minutos de la playa
Sobre este hotel
Hotel Best Da Vinci se sitúa más cerca de la playa de Llevant, unos cinco minutos a pie, que del propio parque acuático, lo que lo posiciona como una opción cercana al resort en un sentido amplio más que como una estancia a un paso de las puertas en concreto. Su piscina exterior y parque infantil le dan a los niños más pequeños algo que hacer las mañanas en que la familia no va a Caribe Aquatic Park, sin salir del alojamiento. La opción de cocina en algunas habitaciones añade flexibilidad de autoabastecimiento, y el restaurante, la cafetería y el bar cubren el resto de las comidas del día. Cuenta con un breve trayecto en taxi para llegar al parque acuático desde aquí, compensado por un acceso fácil a la playa en los días de descanso. El aire acondicionado en todas las habitaciones mantiene el confort durante el pico de calor del verano.
- Parque infantil
- Cerca de la playa de Llevant
- Opción de cocina
- Apto para familias
Nuestra opinión
El parque infantil y la cercanía a la playa lo convierten en una buena opción para una familia con niños pequeños que quiere algo más que una piscina en los días de descanso. Encaja menos con quien priorice la distancia a pie hasta Caribe Aquatic Park en sí, ya que hace falta taxi para cada visita al parque desde aquí.
- ✓Usa el parque infantil del hotel las mañanas en que el grupo no vaya a Caribe Aquatic Park.
- ✓Pide una habitación con cocina si cocinar algunas comidas por tu cuenta importa para tu presupuesto.
- ✓Camina hasta la playa de Llevant temprano en el día antes de que lleguen las aglomeraciones de julio y agosto.
Por qué nos gusta
- Parque infantil en el propio hotel
- Cinco minutos hasta la playa de Llevant
- Opción de cocina en algunas habitaciones
- Diseño contemporáneo y familiar
Por qué encanta a los viajerosEl parque infantil de este hotel salvó más de una tarde cuando a nuestro pequeño ya no le quedaba parque acuático dentro pero los mayores aún querían nadar, todos tenían algo que hacer sin mayor complicación. Los cinco minutos a pie hasta la playa de Llevant redondearon bien nuestros días de descanso, y el breve trayecto en taxi hasta Caribe Aquatic Park nunca se sintió una carga real.