




Radisson Blu Mall of America
Junto al centro comercial, su propia piscina incluida
Sobre este hotel
Situado junto al Mall of America, el Radisson Blu tiene su propia piscina cubierta y un gimnasio abierto las veinticuatro horas junto al FireLake Grill House & Cocktail Bar, que sirve cocina americana de desayuno a cena sin necesidad de trayecto en coche. Un servicio de traslado gratuito cubre los aproximadamente ocho kilómetros hasta el aeropuerto internacional de Minneapolis-Saint Paul, y cada habitación incluye televisión vía satélite de pantalla plana, frigorífico, cafetera y secador de pelo como estándar. Los huéspedes valoran la ubicación con un sólido 9,3 para una estancia de dos personas, y la estación de esquí Hyland Ski Snowboard Area está a once minutos en coche para una salida invernal más allá del parque acuático, dando a la estancia una segunda opción al aire libre una vez que la familia se ha llenado de toboganes cubiertos por el día.
- Piscina cubierta
- Traslado gratuito al aeropuerto
- Restaurante en el recinto
Nuestra opinión
Este hotel conviene a una familia que quiere una estancia completa de cuatro estrellas junto al centro comercial con restaurante y piscina propios resueltos, menos a un grupo que busca sobre todo la tarifa más baja, ya que el nivel aquí viene con un precio más alto que las opciones de estancia prolongada vecinas de este mismo barrio de Bloomington.
- ✓Usa el traslado gratuito al aeropuerto en lugar de un VTC si llegas a MSP sin complicaciones de equipaje facturado.
- ✓Reserva mesa en FireLake Grill House para al menos una cena en lugar de salir en coche una noche cansada.
- ✓Considera Hyland Ski Snowboard Area, a once minutos en coche, para una salida invernal más allá de los días de parque acuático.
Por qué nos gusta
- Junto al Mall of America
- Piscina cubierta propia más gimnasio veinticuatro horas
- Traslado gratuito al aeropuerto, unos ocho kilómetros
- Restaurante y bar en el recinto
Por qué encanta a los viajerosEl servicio de traslado gratuito nos recogió justo en las llegadas de MSP, y para cuando deshicimos las maletas, los niños ya preguntaban por la piscina cubierta del hotel en vez de esperar a la mañana siguiente para el parque principal, una buena señal de que el hotel se sostiene por sí mismo más allá de ser un simple lugar para dormir. La cena en FireLake Grill House esa primera noche nos ahorró volver a coger el coche tras un largo día de viaje.