




The Penny Lane
Una estancia para mascotas con bicicletas gratuitas
Sobre este hotel
El Penny Lane admite mascotas, un compromiso más raro en esta zona de Long Island, con habitaciones que incluyen balcón o terraza, una zona de estar y un armario para el equipo extra que suele exigir un viaje con mascota. Las bicicletas gratuitas del establecimiento permiten explorar Hampton Bays sin coche, y la zona de estar al aire libre y el jardín dan a un perro un sitio donde acomodarse mientras el resto de la familia está fuera. La piscina exterior de temporada cubre el lado humano de la estancia, y el distrito histórico de North Main Street está cerca para una ruta a pie sin coche los días de descanso entre visitas a Splish Splash, a unos 26 kilómetros.
- Habitaciones que admiten mascotas
- Bicicletas gratuitas
- Piscina exterior de temporada
- Parking gratis
Nuestra opinión
Es la elección evidente de esta lista para una familia o pareja que viaja con perro, gracias a su jardín, sus bicicletas gratuitas y su política realmente favorable a las mascotas. Está más lejos de Splish Splash que la mayoría de hoteles de Riverhead, un compromiso que merece la pena específicamente por los servicios dedicados a mascotas que ofrece.
- ✓Confirme las tarifas y límites de tamaño directamente con el establecimiento antes de reservar, ya que las normas pueden variar según la temporada.
- ✓Use las bicicletas gratuitas para pasear o ejercitar a un perro por Hampton Bays en las horas más frescas de la mañana.
- ✓Planifique el trayecto de unos 26 kilómetros hasta Splish Splash con una parada, ya que es más largo que la mayoría de las demás bases de esta lista.
Por qué nos gusta
- Política realmente favorable a las mascotas
- Bicicletas gratuitas para los huéspedes
- Jardín y zona de estar exterior
- Balcón o terraza en cada habitación
Por qué encanta a los viajerosUn viajero que lleva a su perro al Penny Lane encuentra que el jardín marca la diferencia, ya que pasearlo antes y después del trayecto de unos 26 kilómetros hasta Splish Splash resulta mucho más fácil que desde un hotel sin ningún espacio exterior propio. Las bicicletas gratuitas cubren los recados por Hampton Bays sin necesitar el coche, y el trayecto hasta Splish Splash se convierte en la única etapa del viaje planificada por completo en torno a la comodidad del perro que se queda en el hotel.