




The Quogue Club
Un retiro de cinco estrellas cerca de Rogers Beach
Sobre este hotel
El Quogue Club sigue siendo el único establecimiento de cinco estrellas cerca de Splish Splash, sus habitaciones equipadas con albornoces, artículos de aseo gratuitos y escritorio de trabajo para clientes que alargan su estancia con algo de trabajo. El restaurante ofrece cocina americana con opciones veganas, sin gluten y sin lácteos, un nivel de flexibilidad culinaria poco habitual en esta zona de Long Island, además de un bar y una zona exterior para las noches en la finca. Un gimnasio, un salón y clases de yoga distinguen al establecimiento de cualquier otro hotel de esta lista, y Rogers Beach está a unos 2,7 kilómetros para una mañana de playa antes de una tarde en Splish Splash o un día más tranquilo explorando Agawam Park cerca.
- Gimnasio y clases de yoga
- Parking gratis
- Restaurante con opciones dietéticas
- Salón y bar
Nuestra opinión
Conviene a una pareja, a los abuelos o a un grupo multigeneracional que quiere una verdadera estancia de resort que englobe un único día en Splish Splash, en lugar de una base familiar para visitas diarias. Las clases de yoga y la flexibilidad culinaria justifican la tarifa más alta para clientes que realmente las aprovecharán; una familia centrada solo en el parque acuático quizá encuentre mejor relación calidad-precio más cerca de las puertas.
- ✓Reserve una estancia de dos o tres noches en torno a un único día en Splish Splash en lugar de como base para visitas diarias.
- ✓Reserve mesa en el restaurante propio antes de llegar, ya que su menú vegano y sin gluten atrae tanto a vecinos como a huéspedes del hotel.
- ✓Pregunte por los horarios de yoga al reservar, ya que las sesiones son limitadas y se llenan rápido los fines de semana de verano.
Por qué nos gusta
- Único establecimiento de cinco estrellas cerca del parque
- Clases de yoga y gimnasio
- Gastronomía flexible y adaptada a alergias
- Cerca de Rogers Beach
Por qué encanta a los viajerosUna pareja que reparte un fin de semana largo entre el Quogue Club y Splish Splash encuentra que el contraste juega a su favor, ya que un albornoz y una clase de yoga la mañana después del día de parque aportan más al viaje que otra piscina de hotel. Rogers Beach, a poca distancia, ocupa la tarde antes de la salida, y las opciones sin gluten del restaurante simplifican la cena mucho más que en la mayoría de hoteles de la zona.