




The Oaklander Hotel, Autograph Collection
Estilo Autograph Collection cerca de la universidad
Sobre este hotel
Este hotel Autograph Collection está a corta distancia a pie de Carnegie Mellon University, a una media hora de Sandcastle en coche, con habitaciones amplias con vistas a la ciudad y escritorio para una familia que quiere algo más de refinamiento que un hotel de cadena estándar. El restaurante americano del hotel sirve comida y cena con ambiente moderno, útil tras un día agotador de toboganes cuando una comida de verdad sentados vale más que otro plato para llevar. Un gimnasio y una terraza con zona exterior añaden espacio para relajarse, y la ubicación cerca de Point State Park y del Andy Warhol Museum lo convierte en una base sólida para una familia que combina Sandcastle con auténtico turismo por Pittsburgh.
- Aparcacoches disponible
- Servicio de habitaciones
- Se admiten mascotas
Nuestra opinión
Este hotel conviene a una familia que quiere un hotel elegante y bien valorado cerca del barrio universitario para un viaje que mezcla Sandcastle con turismo por la ciudad. Es un trayecto real hasta el parque, algo a prever en las mañanas más que una simple salida rápida. Confirma la configuración exacta de la habitación antes de reservar si viajas con más de dos niños, ya que las configuraciones varían dentro del mismo establecimiento.
- ✓Reserva el restaurante del hotel para la cena tras un día en Sandcastle en lugar de buscar en el centro con niños cansados.
- ✓Pide una habitación con vistas a la ciudad si eso importa; no todas las habitaciones lo garantizan.
- ✓Usa el gimnasio por la mañana antes de un largo día de toboganes y escaleras en el parque.
Por qué nos gusta
- Habitaciones amplias con vistas a la ciudad
- Restaurante americano en el hotel
- Gimnasio y terraza
- Estilo y servicio Autograph Collection
Por qué encanta a los viajerosLas habitaciones resultaron realmente amplias tras unas noches en hoteles de cadena más pequeños en viajes anteriores, y las vistas a la ciudad fueron un bonito plus tras un día pasado sobre todo mirando el agua de las piscinas y los toboganes. El restaurante del hotel cubrió la cena sin buscar de nuevo una vez todos cansados, y el paseo hasta el campus de Carnegie Mellon dio un inicio de mañana tranquilo y sin parque acuático.