




Courtyard by Marriott Williamsburg Busch Gardens Area
Dos piscinas y restaurante propio cerca de Busch Gardens
Sobre este hotel
Dos piscinas más un jacuzzi son aquí el gran atractivo, ofreciendo más espacio que un hotel de piscina única, especialmente útil cuando varios grupos buscan refrescarse a la vez tras una tarde de toboganes. El restaurante americano propio evita otra salida en coche para cenar un día en que todos ya están agotados, y el establecimiento está a siete minutos en taxi de Colonial Williamsburg para el inevitable desvío histórico. Tres minutos a pie llevan a The Whaling Company para cambiar de ambiente. Wi-Fi y aparcamiento gratis son la norma, y el gimnasio permite un entrenamiento rápido antes de que despierten los niños. Destaca por su flexibilidad: dos piscinas significan que nadie espera su turno.
- Dos piscinas
- Jacuzzi
- Restaurante propio
- Gimnasio
Nuestra opinión
Una excelente elección para familias que quieren una segunda piscina y un jacuzzi sin reservar un resort completo, con la comodidad añadida de comer en el propio establecimiento tras un día largo. El gimnasio propio es un plus real para padres que mantienen su rutina deportiva. Menos relevante si priorizas ante todo la cercanía a pie al barrio histórico y sus restaurantes.
- ✓Usa el jacuzzi por la noche una vez la piscina principal se vacía para un baño más tranquilo.
- ✓Come al menos una vez en el restaurante propio para evitar un trayecto en coche tu noche más cansada.
- ✓Reserva pronto para la doble oferta de piscinas en pleno verano, el mayor atractivo del establecimiento.
Por qué nos gusta
- Dos piscinas más un jacuzzi
- Restaurante americano propio
- Siete minutos en taxi de Colonial Williamsburg
- Aparcamiento y Wi-Fi gratis
Por qué encanta a los viajerosDos piscinas resultaron ser el verdadero acierto, con tres niños queriendo nadar a horas distintas nunca tuvimos que esperar ni compartir con una multitud. El restaurante propio nos salvó nuestra noche más cansada tras un día completo en el parque acuático. Las habitaciones eran modernas y cómodas, sin lujo especial pero todo funcionaba. Siete minutos de Colonial Williamsburg seguía siendo lo bastante cerca para no sentir que perdíamos el lado histórico del viaje.