




Holiday Inn & Suites by IHG
Piscina interior y restauración propia cerca de Colonial Williamsburg
Sobre este hotel
Cuatro minutos en taxi de Colonial Williamsburg sitúan este hotel entre los más cercanos al barrio histórico, práctico para una familia que alterna mañanas tempranas en el parque y paseos por la tarde en las calles coloniales. La piscina interior es la opción práctica para niños cansados de toboganes que quieren un baño sencillo sin otra salida completa, y la restauración propia más el servicio de habitaciones a veces evitan el coche para cenar. Nueve minutos a pie llevan a Jose Tequilas para cambiar de ambiente. Aparcamiento y Wi-Fi gratis son la norma, y la lanzadera al aeropuerto es una ventaja real para familias que llegan en avión en lugar de en coche. Destaca por su sencillez eficaz: sin tema concreto, solo fundamentos fiables bien resueltos.
- Piscina interior
- Restauración propia
- Lanzadera aeropuerto
- Aparcamiento gratis
Nuestra opinión
Bueno para familias que quieren la cercanía a Colonial Williamsburg y opciones de restauración propia sin pagar extras que no usarán. La lanzadera al aeropuerto sigue siendo una ventaja real para un viaje en avión. Es un hotel de negocios bastante convencional más que un destino en sí, sin pretensiones de resort.
- ✓Pregunta por el horario de la lanzadera al aeropuerto al reservar si llegas en avión en lugar de en coche.
- ✓Usa la piscina interior tu día de transición entre el barrio histórico y la visita al parque acuático.
- ✓Reserva una habitación cerca del restaurante propio si viajas con niños pequeños y quieres cenar sin sacar el coche.
Por qué nos gusta
- Cuatro minutos en taxi de Colonial Williamsburg
- Piscina interior para cualquier tiempo
- Restauración propia y servicio de habitaciones
- Lanzadera al aeropuerto para familias en avión
Por qué encanta a los viajerosLlegamos en avión, así que la lanzadera al aeropuerto hizo fácil esta elección, y funcionó perfectamente en ambos sentidos. La piscina interior sirvió la mayoría de las tardes tras días largos, y tener un restaurante abajo nos evitó el coche algunas noches. Nada en las habitaciones destacaba especialmente, pero todo funcionó como se esperaba, y cuatro minutos de Colonial Williamsburg simplificó nuestras mañanas.