




I&A Residence - Rotermann City
Conserjería en el barrio de Rotermann
Sobre este hotel
I&A Residence - Rotermann City está en el centro de Tallin con asistencia de conserjería disponible, un nivel por encima del check-in autónomo habitual en la mayoría de anuncios cercanos. La cocina está totalmente equipada, con mesa de comedor, microondas y hervidor eléctrico, junto a una bañera, vistas a la ciudad y un sofá cama para una familia que necesite una cama extra. Kalarand está a quince minutos a pie, y la Ópera Nacional de Estonia a nueve minutos, manteniendo los monumentos culturales del casco antiguo al alcance junto al propio parque acuático. La propiedad está cerca del Niguliste Museum-Concert Hall y de Town Hall Square, y hay una pista de patinaje cerca para cambiar de ritmo tras los días de piscina.
- Servicio de conserjería
- Vistas a la ciudad
- Sofá cama
- Cocina totalmente equipada
Nuestra opinión
La asistencia de conserjería es el punto fuerte aquí, útil para una familia que quiere ayuda para moverse por Tallin en vez de resolverlo todo sola. El sofá cama añade flexibilidad para una familia con tres hijos que necesita una cama extra sin reservar un segundo dormitorio. Conviene a una familia que quiere la autonomía de un apartamento con algo de servicio de hotel encima, más que el estudio más básico de Rotermann.
- ✓Pregunta a conserjería por los horarios del parque acuático a la llegada, el personal suele confirmar los detalles más rápido que buscando online.
- ✓Usa el sofá cama para el hijo más pequeño si viajáis con tres niños, dejando el dormitorio principal para los mayores o los padres.
- ✓Reserva el turno de check-in privado con antelación si el día de piscina de tu familia se alarga hasta la tarde, para evitar una llegada apresurada.
Por qué nos gusta
- Asistencia de conserjería incluida
- Sofá cama para una cama extra
- Nueve minutos a pie de la Ópera Nacional de Estonia
- Cocina totalmente equipada con mesa de comedor
Por qué encanta a los viajerosTener a alguien a quien preguntar sobre horarios y consejos locales quitó mucha presión la primera noche, ya que llegamos más tarde de lo previsto por un vuelo retrasado. El sofá cama permitió que nuestros dos mayores compartieran el dormitorio mientras el pequeño dormía en el salón, algo que importó con tres horarios de sueño muy distintos que gestionar. El paseo hasta la Ópera fue fácil en solo nueve minutos, lo bastante corto para encajarlo antes de que los niños se pusieran inquietos.