




THE HEAVEN RESORT
Desayuno gratis, a tres minutos de las puertas
Sobre este hotel
THE HEAVEN RESORT está a tres minutos en taxi de Black Thunder Water Theme Park, lo bastante cerca para que el desayuno incluido en la tarifa y el trayecto hasta la parada de taxi encajen en la misma rutina matutina sin madrugar demasiado. Una cocina en algunas habitaciones añade flexibilidad para una estancia de varios días, y parking y Wi-Fi gratuitos completan lo básico práctico. Aire acondicionado y habitaciones aptas para niños convienen a un viaje familiar construido en torno a un día completo de toboganes seguido de una tarde en el hotel. Con 150 reseñas detrás de su 8,4, el alojamiento tiene un historial sólido y constante entre las opciones con desayuno incluido de la zona de Black Thunder.
- Desayuno gratuito
- Cocina en algunas habitaciones
- Habitaciones aptas para niños
- Parking gratuito
Nuestra opinión
Este alojamiento funciona bien para una familia que quiere el desayuno gratuito y un trayecto en taxi rápido hasta las puertas sin pagar precios de resort. La opción de cocina añade flexibilidad real para una estancia más larga. Las familias que quieran una opción a distancia a pie en lugar de un trayecto corto en taxi deberían comparar con Black Thunder Resort o Asoka Inn.
- ✓Organiza tu desayuno en torno a un taxi matutino hacia las puertas, el trayecto de tres minutos facilita una apertura temprana.
- ✓Pide una habitación con cocina si tu estancia dura varias noches, para ahorrar en comidas tras días agotadores en el parque.
- ✓Confirma los detalles del parking gratuito si subes en coche desde Coimbatore, está incluido pero conviene comprobar la disponibilidad en temporada alta.
Por qué nos gusta
- Desayuno gratuito incluido
- Tres minutos en taxi del parque
- Cocina en algunas habitaciones
- Puntuación de 8,4 sobre 150 reseñas
Por qué encanta a los viajerosEl desayuno estaba listo antes de que termináramos de vestirnos, y el trayecto de tres minutos en taxi a Black Thunder hizo que nuestro hijo se pusiera el bañador antes de que acabáramos de comer, algo que nunca pasaba en hoteles donde había que buscar restaurante primero. La cocina en nuestra habitación nos libró de cenar fuera la noche que todos estábamos demasiado cansados por los toboganes.