




Creggan Court Hotel
Confort que admite mascotas cerca del lago
Sobre este hotel
El Creggan Court Hotel ofrece habitaciones contemporáneas sencillas en Athlone, a corta distancia del parque acuático hinchable Baysports en el Lough Ree, con aparcamiento gratis, Wi-Fi gratis y una política que admite mascotas integrada en la estancia. Las familias que viajan con perro pueden llevar a todo el hogar sin organizar un cuidado aparte, mientras el restaurante propio cubre la cena tras un día físicamente exigente en el lago sin salir de nuevo. El aparcamiento gratis también evita cargar maleteros llenos de equipo de baño y material para la mascota en los trayectos diarios a Hodson Bay y de vuelta cada día de la estancia. Confirma los detalles y tarifas actuales directamente con el establecimiento al reservar tu estancia.
- Admite mascotas
- Restaurante
- Aparcamiento gratis
Nuestra opinión
El Creggan Court Hotel conviene a familias que quieran una base hotelera completa que admita mascotas cerca de Athlone más que una pensión boutique. Es un trayecto corto más que una caminata desde Baysports, y el restaurante propio es un verdadero plus para una familia que no quiera organizar la cena por separado cada noche.
- ✓Confirma directamente las condiciones y posibles cargos por mascota con el hotel antes de reservar.
- ✓El restaurante propio cubre la cena sin salir de nuevo tras un día agotador en Baysports.
- ✓El aparcamiento gratis simplifica los trayectos diarios a Hodson Bay y de vuelta con el material de la mascota.
Por qué nos gusta
- Habitaciones que admiten mascotas como estándar
- Aparcamiento y Wi-Fi gratis
- Restaurante propio para la cena
- Habitaciones contemporáneas y sencillas
Por qué encanta a los viajerosLlevamos a nuestro spaniel y nos alojamos en el Creggan Court Hotel, y aunque no pudo acompañarnos a Baysports en sí, tener una habitación que admitía mascotas nos ahorró organizar un cuidado aparte para un puente. Disfrutó de un buen paseo junto al Shannon cada mañana antes de salir hacia el lago, y el restaurante propio evitó que la cena fuera nunca una carrera contra el reloj.