




Hodson Bay Hotel
El único hotel que bordea Baysports en sí
Sobre este hotel
El hotel Hodson Bay es el único alojamiento de esta lista que bordea directamente el circuito de Baysports, con el punto de salida de los hinchables visible desde los jardines del hotel en el Lough Ree. Las familias pueden bajar en bañador a una sesión en lugar de cargar el coche, y luego volver a un baño templado bajo techo, un jacuzzi o un tratamiento de spa cuando todos están cansados de los toboganes récord. El desayuno está incluido en la mayoría de tarifas, hay golf disponible en el propio recinto, y la vista al lago se prolonga desde los jardines hasta el comedor. Es la base más cercana posible a Baysports sin dormir literalmente junto al agua.
- Piscina cubierta
- Spa
- Golf
- Desayuno gratis
Nuestra opinión
El hotel Hodson Bay conviene a familias que quieran llegar andando a Baysports en vez de en coche, y que valoren un hotel completo con spa y piscina cubierta como respaldo de la sesión al aire libre. La tarifa es más alta que en las pensiones sencillas de Athlone, así que cuenta con ello en el presupuesto, aunque la comodidad de una base en el propio recinto es difícil de igualar en el resto de esta lista.
- ✓Reserva pronto en vacaciones escolares irlandesas; es el único alojamiento directamente en el circuito de Baysports.
- ✓Pide una habitación con vistas al lago si es posible, ya que la sesión suele verse desde los jardines del hotel.
- ✓Usa la piscina cubierta y el spa como respaldo si una sesión al aire libre se interrumpe por el tiempo.
Por qué nos gusta
- Bordea directamente el circuito de Baysports
- Piscina cubierta, jacuzzi y spa en el hotel
- Desayuno gratis incluido en la mayoría de tarifas
- Golf disponible para un día de descanso
Por qué encanta a los viajerosLlevamos a nuestra hija hasta la orilla en bañador sin subir nunca al coche, algo que ningún otro alojamiento de nuestra selección podía ofrecer. Ella fue directa al mini parque acuático mientras su hermano hacía cola para el tobogán récord, y al volver a comer, ninguno de los dos había pasado ni un minuto en una silla de coche. La piscina cubierta esa tarde fue la forma perfecta de relajarnos.