




Wineport Lodge
Habitaciones cuidadas con balcones sobre el agua
Sobre este hotel
El Wineport Lodge está junto al lago en Glasson, a corta distancia del parque acuático hinchable Baysports en el Lough Ree, con habitaciones cuidadas, varias con balcón sobre el agua, además de su propio restaurante, tratamientos de spa, jacuzzi y aire acondicionado. Conviene a parejas o familias que busquen una tarde más tranquila y refinada tras un día persiguiendo los toboganes récord en Hodson Bay, con la cena sobre el agua en lugar de en un comedor de hotel animado y compartido con otros huéspedes. El entorno junto al lago se prolonga bien después de que los hinchables cierran por el día, ofreciendo un verdadero cierre tras una visita físicamente exigente. Confirma los detalles y tarifas actuales directamente con el establecimiento al reservar tu estancia.
- Restaurante
- Spa
- Jacuzzi
- Vistas al lago
Nuestra opinión
El Wineport Lodge conviene a parejas y familias que quieran una tarde más selecta y refinada cerca de Baysports, con tarifa acorde por encima de las pensiones y hoteles más sencillos de esta lista. Se inclina hacia un ambiente más tranquilo que un gran hotel familiar, adecuado para una estancia de ocasión especial o una última noche de un viaje más largo, más que para un grupo familiar numeroso y animado.
- ✓Reserva con antelación las habitaciones con balcón y vistas al lago; son limitadas y muy solicitadas en tardes de buen tiempo.
- ✓Reserva los tratamientos de spa con bastante antelación para las tardes de fin de semana tras un día ajetreado en Baysports.
- ✓Plantéate esta estancia para una última noche más tranquila tras noches pasadas más cerca del parque acuático.
Por qué nos gusta
- Habitaciones con balcón sobre el lago
- Restaurante y spa en el hotel
- Jacuzzi y aire acondicionado
- Ambiente más tranquilo y refinado
Por qué encanta a los viajerosNos regalamos una noche en el Wineport Lodge tras dos días intensos en Baysports con los niños, y cenar junto al lago con vistas desde el balcón nos supuso una verdadera pausa tras tanto ruido y tantas colas. Mi marido y yo todavía hablamos más de esa noche que de los toboganes en sí. Fue una elección sencilla y práctica que facilitó el resto de la estancia.