


Ruby Hotel Tel Aviv
Hotel con jardín y habitaciones con balcón cerca de Neve Tzedek
Sobre este hotel
Ruby Hotel Tel Aviv es un hotel relajado con habitaciones sencillas, algunas con balcón, un jardín y un salón, a tres minutos andando del museo Gutman, en Neve Tzedek, y a tres minutos de Herzl y Yehuda Halevi. Rendez vous queda a tres minutos andando para cenar. Indica wifi gratis y aire acondicionado. Para un viaje a Yamit 2000 el jardín y el salón son el atractivo: un rincón con sombra para la tarde tras un día caluroso, y un balcón para secar bañadores. El aeropuerto Ben Gurión queda a unos veintiséis minutos en taxi o treinta en transporte público. Los huéspedes lo valoran con 9,6 sobre 474 opiniones. Lo más fuerte de la experiencia es el jardín y el salón en una dirección céntrica. Pide una habitación con balcón al reservar, porque solo algunas lo tienen.
- Jardín
- Habitaciones con balcón
- Salón
Nuestra opinión
Ruby Hotel Tel Aviv encaja con parejas y familias con niños mayores que quieren una estancia céntrica y tranquila con jardín, salón y habitaciones con balcón. Las familias con niños pequeños que necesiten cocina, o quienes quieran piscina o parking gratis, deberían mirar Bat Yam o Holon, porque Ruby no indica ninguno. El entorno sereno del jardín premia más a las parejas que a los niños muy movidos.
- ✓Pide una habitación con balcón, porque solo algunas lo tienen, y úsalo para secar los bañadores.
- ✓Aprovecha el jardín y el salón al final de la tarde, cuando el calor está en su punto más alto.
- ✓Reserva pronto para julio y agosto, porque una nota de 9,6 llena las habitaciones deprisa.
Por qué nos gusta
- Jardín y salón en pleno Tel Aviv
- Habitaciones con balcón para secar bañadores
- A tres minutos del museo Gutman
- Puntuación de 9,6 con 474 opiniones
Por qué encanta a los viajerosUna familia con niños mayores encontraría un jardín tranquilo para el final de la tarde, un salón para partidas de cartas tras los toboganes y un balcón donde los bañadores mojados se secan en minutos. La habitación es sencilla más que espaciosa, y la calle se recorre bien a pie. Es como una casa pequeña y amable en una gran ciudad, que encaja con familias a las que les gusta retirarse tras un día fuera.