The Gutman Hotel | מלון דה גוטמן
Estancia en Neve Tzedek con spa y desayuno gratis
Sobre este hotel
The Gutman Hotel está a tres minutos andando del museo Gutman, en Neve Tzedek, y a un minuto de Eilat y Chelouche, con Florentina a cinco minutos. Indica desayuno gratuito, spa, bar, restaurante, servicio de habitaciones y lavandería completa, además de habitaciones accesibles y wifi gratis. El parking es de pago. Para un viaje a Yamit 2000 sirve de base tranquila por las noches: conduce al sur para los toboganes, vuelve para la lavandería y el servicio de habitaciones y reserva después el spa. El aeropuerto Ben Gurión queda a unos treinta minutos en taxi o treinta y cuatro en transporte público. Los huéspedes lo valoran con 8,2 sobre 75 opiniones. Lo más fuerte de la experiencia es el spa y el desayuno gratuito en un barrio histórico. Pregunta por la tarifa del parking y por la mejor habitación para una noche tranquila al reservar.
- Desayuno gratuito
- Spa
- Servicio de lavandería
Nuestra opinión
The Gutman Hotel encaja con parejas y familias con niños mayores que quieren una estancia refinada en Neve Tzedek con desayuno gratuito, spa y lavandería para los bañadores mojados. Las familias con niños pequeños o quienes necesiten parking gratis deberían mirar Bat Yam, porque el Gutman cobra el parking y es más adulto que lúdico. El entorno tranquilo y refinado premia más a las parejas que a los niños muy movidos.
- ✓Usa el servicio de lavandería la noche después del parque acuático para que los bañadores estén listos al día siguiente.
- ✓Reserva un hueco de spa a la vez que la habitación, porque las horas de la noche se agotan primero.
- ✓Pregunta por la tarifa del parking y reserva el coche solo para el día de parque.
Por qué nos gusta
- Desayuno gratuito en Neve Tzedek
- Spa, bar y restaurante en el hotel
- Lavandería completa para bañadores mojados
- A tres minutos del museo Gutman
Por qué encanta a los viajerosUna familia con niños mayores encontraría una casa tranquila y refinada en un barrio sosegado, donde el desayuno está incluido y la lavandería rescata los bañadores mojados tras un día de parque acuático. El spa da una hora a un adulto, y el museo, a pocos pasos, es una salida fácil por la mañana. El entorno encaja con una tarde tranquila tras el ruido de un día de toboganes. Es una estancia adulta, así que los más pequeños pueden encontrarla demasiado callada.