




Backstage Hotel - an Atlas Boutique Hotel
Un hotel boutique con terraza cerca de Frishman Beach
Sobre este hotel
Backstage Hotel se apoya en su posición céntrica y la variedad del desayuno más que en un programa de spa completo, con Frishman Beach a menos de un kilómetro y Dizengoff Center a cinco minutos andando. El bufé de desayuno, con opciones americanas, bufé, vegetarianas y veganas, cubre a una familia con necesidades alimentarias diversas sin planificación extra, y los huéspedes lo destacan específicamente en las reseñas. La terraza soleada ofrece un rincón exterior tranquilo tras un día caluroso en Memadion, y la conserjería de viajes puede ayudar a planear los días entre dos visitas al parque. Una recepción 24 horas y limpieza diaria mantienen lo esencial fiable en una estancia de varias noches. El mercadillo de Nachalat Benyamin está a 1,4 km, y el museo de arte de Tel Aviv queda a 18 minutos andando para un cambio de ritmo.
- Desayuno variado
- Cerca de Frishman Beach
- Terraza soleada
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a familias que priorizan la variedad del desayuno y el acceso céntrico a la playa frente a un spa completo o una piscina. Las familias que quieran específicamente una piscina en la azotea o un spa hammam deberían mirar The Setai o Elkonin, ya que Backstage limita su oferta de bienestar a una terraza soleada en lugar de salas de tratamiento.
- ✓Aprovecha el variado bufé temprano por la mañana antes de un día en Memadion, ya que cubre la mayoría de restricciones alimentarias sin búsqueda aparte.
- ✓Usa la conserjería de viajes para planear un día sin parque acuático, ya que el personal puede orientar hacia opciones más allá de la ruta turística estándar.
- ✓Reserva una habitación alejada del lado más animado de Dizengoff Center si viajas con niños pequeños sensibles al ruido de la calle por la noche.
Por qué nos gusta
- Desayuno con opciones veganas y vegetarianas
- A menos de 1 km de Frishman Beach
- Terraza soleada para relajarse
- Recepción 24 horas
Por qué encanta a los viajerosEl bufé de desayuno fue el verdadero acierto aquí, lo bastante variado para que nuestra adolescente vegetariana y nuestro peque carnívoro encontraran algo cada mañana sin problema. Frishman Beach quedaba lo bastante cerca para un baño antes de cenar la mayoría de las noches tras Memadion, y la terraza soleada se convirtió en nuestro rincón de desconexión una vez los niños por fin se calmaban. Nada llamativo, pero cómodo de forma fiable.