




Hotel 1935- By Adam Hotels
Habitaciones familiares y terraza jardín cerca de Shenkin
Sobre este hotel
Hotel 1935 funciona como base en Tel Aviv para un viaje a Memadion porque las habitaciones familiares tienen lo esencial: aire acondicionado contra el calor del verano, minibar para picoteos nocturnos y vistas a la ciudad desde la mayoría de habitaciones. La terraza soleada y el jardín ofrecen un rincón tranquilo para recuperarse tras un día de toboganes, y el restaurante propio cubre la cena sin buscar un sitio apto para niños. Banana Beach está a menos de un kilómetro, así que un baño matutino antes o después de un día en Memadion resulta realmente accesible a pie. La calle Shenkin y el mercadillo de Nachalat Benyamin quedan lo bastante cerca para un paseo nocturno, y hay masajes disponibles para el padre o la madre que quiera un respiro de verdad. El aeropuerto Ben Gurión está a 13 km, un traslado manejable en ambos sentidos.
- Habitaciones familiares
- Gimnasio y jardín
- Masajes disponibles
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a familias que quieren una base céntrica y accesible a pie con un restaurante de verdad en el propio hotel en lugar de una fórmula autónoma, y que valoran la cercanía a la playa los días sin Memadion. Las familias que necesiten una cocina completa para una estancia larga, o más de dos niños por habitación, deberían mirar los apartahoteles en su lugar, ya que las habitaciones familiares aquí son de tamaño estándar.
- ✓Reserva específicamente la habitación familiar y no una doble estándar, ya que tienen tarifa y distribución distintas en este alojamiento.
- ✓Reserva pronto para la temporada de verano, cuando la cercanía a la playa y la demanda ligada a Memadion llenan este tramo céntrico.
- ✓Pide en recepción una recomendación de mercado cerca de Nachalat Benyamin para un día sin parque acuático.
Por qué nos gusta
- Habitaciones familiares con vistas reales a la ciudad
- A menos de 1 km de Banana Beach
- Restaurante mediterráneo propio
- Jardín y terraza para relajarse
Por qué encanta a los viajerosElegimos este alojamiento por la habitación familiar y el corto paseo hasta Banana Beach, y valió la pena el día que nos saltamos Memadion por una mañana de playa. La terraza jardín se convirtió en nuestro rincón nocturno para que los niños se calmaran tras la cena, y el menú mediterráneo del restaurante evitó buscar algo que gustara a todos. No es un resort de lujo, pero sí una base realmente cómoda para una estancia de varios días.