




Hotel Astor
Acceso directo a la playa y restaurante en terraza
Sobre este hotel
El Hotel Astor cubre lo esencial sin complicaciones: acceso directo a la playa, piscina exterior y restaurante en terraza, con desayuno gratuito y parking gratuito incluidos en la tarifa. La piscina ofrece a las familias un plan de reserva los días en que el mar parece demasiado agitado para los más pequeños, mientras que el restaurante en terraza cubre la cena sin tener que ir a otro sitio tras un día entre la playa y Caribe Bay. La política de aceptar mascotas completa una estancia construida para la sencillez práctica más que para extras tipo resort, a una tarifa que se mantiene en la media de este destino. Las reseñas de viajeros lo sitúan en 8 sobre 10 con 564 valoraciones, una constancia que se confirma temporada tras temporada para un establecimiento de esta gama de precio.
- Acceso directo a la playa
- Piscina exterior
- Restaurante en terraza
- Parking gratuito
Nuestra opinión
El Hotel Astor conviene a familias que quieren acceso directo a la playa y una piscina de reserva sin pagar tarifas tipo resort, sobre todo a las que viajan con una mascota dada su política confirmada de aceptarlas. Se sitúa hacia la parte baja de las valoraciones de viajeros de este destino, a comparar con el Hotel Iris Jesolo o el Hotel Jesolo Sand si la valoración es la prioridad.
- ✓Reserva una mesa con vistas a la terraza para la cena, sobre todo durante las horas de puesta de sol.
- ✓Comprueba los horarios de piscina en temporada baja, ya que algunos establecimientos de esta costa cierran la suya antes que en pleno verano.
- ✓Confirma los detalles de la política de mascotas con antelación si viajas con un animal.
Por qué nos gusta
- Acceso directo a la playa
- Piscina exterior de reserva
- Restaurante en terraza
- Habitaciones que aceptan mascotas
Por qué encanta a los viajerosEl acceso directo a la playa facilitó las mañanas, directamente de la habitación a la arena antes del trayecto diario hasta Caribe Bay, y la piscina cubrió el día en que el mar estaba demasiado agitado para el más pequeño. El restaurante en terraza se convirtió en nuestra opción de cena más noches de las previstas, simplemente porque era más fácil que buscar en otro sitio tras un día largo fuera.