




Resort Al Castello - Hibou Bistrot
Una villa resort con piscina y restaurante junto a Ondaland
Sobre este hotel
Esta villa del siglo XVI es la opción más completa tipo resort cerca de Ondaland, a 9 minutos en taxi del parque, con piscina exterior, sauna, gimnasio y restaurante propio, Hibou Bistrot, en el lugar. Conviene a familias que quieren una cena sentada de verdad y un baño tras un día de toboganes, en lugar de un chapuzón rápido antes de dormir. Las habitaciones pet-friendly lo hacen accesible a familias que viajan con perro, y el traslado gratuito al aeropuerto es una comodidad real para quien llegue a Milán Malpensa sin coche de alquiler. Desayuno, wifi y parking gratuitos completan una estancia pensada para la comodidad más que solo la cercanía.
- 9 minutos en taxi de Ondaland
- Piscina, sauna, restaurante
- Pet-friendly, traslado al aeropuerto
Nuestra opinión
Este resort conviene a familias que quieren verdadera envergadura de hotel cerca de Ondaland: piscina, sauna, restaurante y habitaciones pet-friendly bajo un mismo techo, a 9 minutos en taxi del parque. Es la opción para combinar el parque acuático con una noche de resort de verdad en lugar de un simple B&B. Familias que prioricen la distancia a pie a las puertas deberían mirar las opciones más cercanas de Vicolungo.
- ✓Reserva el traslado al aeropuerto con antelación si llegas a Malpensa sin coche de alquiler.
- ✓Reserva mesa en Hibou Bistrot las noches que prefieras no volver en coche a Vicolungo.
- ✓Confirma la política de mascotas en detalle antes de reservar si viajas con un perro.
Por qué nos gusta
- Piscina, sauna y gimnasio propios
- Restaurante propio, Hibou Bistrot
- Habitaciones pet-friendly disponibles
- Traslado gratuito al aeropuerto desde Malpensa
Por qué encanta a los viajerosNuestro perro vino con nosotros aquí, y la piscina y el terreno de la villa le convinieron tanto como a nuestros hijos. Estar a 9 minutos en taxi de Ondaland permitió que nuestro adolescente fuera al parque con un progenitor mientras el otro paseaba al perro por el terreno, y luego nos turnábamos. No era el alojamiento pet-friendly más cercano al parque, pero el espacio disponible compensó de sobra el trayecto extra.