




hotel brattostay ホテル ブラットステイ
Habitaciones insonorizadas, desayuno servido
Sobre este hotel
hotel brattostay ofrece habitaciones con baño privado, bidé e insonorización, un detalle relevante para familias cuyos niños necesitan una habitación realmente tranquila para dormirse tras un día de sobreestimulación en Tokyo Summerland. Aire acondicionado, frigorífico, productos de aseo gratuitos y televisor cubren lo básico, y ascensor más recepción 24 horas acompañan a un desayuno servido en la habitación en lugar de un espacio común. Servicio de habitaciones, microondas y sofá completan la lista de servicios, útiles para una familia que quiere comer y relajarse sin salir de la habitación tras un largo día de toboganes. Situado a unos 57 kilómetros del aeropuerto de Tokio Haneda, este establecimiento se encuentra en la zona hotelera consolidada de Hachioji.
- Insonorización
- Desayuno en la habitación
- Servicio de habitaciones
- Microondas
Nuestra opinión
Conviene a una familia que quiere una habitación tranquila e insonorizada con la opción de desayunar en la habitación en lugar de bajar a un espacio común con niños cansados. Es un establecimiento más pequeño y económico, así que las familias que quieran restaurante o gimnasio deberían mirar en otro punto de Hachioji.
- ✓Pide el desayuno en la habitación si preparar a un grupo cansado para bajar parece demasiado esfuerzo.
- ✓Usa el microondas para calentar comida tras un largo día en Tokyo Summerland.
- ✓Pide expresamente una habitación insonorizada si los niños pequeños necesitan un espacio tranquilo para dormir.
Por qué nos gusta
- Habitaciones insonorizadas para dormir más tranquilo
- Opción de desayuno en la habitación
- Servicio de habitaciones disponible
- Microondas y sofá en la habitación
Por qué encanta a los viajerosTras un día completo de toboganes y multitudes en Tokyo Summerland, tener una habitación realmente insonorizada ayudó de verdad a que nuestro pequeño por fin durmiera en lugar de seguir sobreexcitado por el ruido del día. El desayuno en la habitación al día siguiente nos evitó gestionar una sala común con un niño de mal humor, y el microondas sirvió para las sobras.