




Tachikawa Washington Hotel
Restauración propia, terraza, Tachikawa central
Sobre este hotel
Tachikawa Washington Hotel combina habitaciones con baño privado, bañera, hervidor, bidé y escritorio con una lista de servicios realmente más completa que la mayoría de este corredor hotelero: restaurante propio, una terraza para relajarse, wifi gratuito en todo el establecimiento, ascensor y recepción 24 horas. Para una familia que acaba de pasar un día completo persiguiendo toboganes y olas en la piscina de Tokyo Summerland, tener la cena resuelta abajo en lugar de buscar restaurante con niños quemados por el sol es una verdadera ventaja. Su sólida base de opiniones y su valoración reflejan un hotel que entrega sistemáticamente lo esencial mientras añade justo lo suficiente, el restaurante, la terraza, para distinguirse de otros hoteles de negocios de Tachikawa.
- Restaurante propio
- Terraza
- Recepción 24 horas
- Wifi gratuito
Nuestra opinión
Conviene a una familia que quiere restaurante y terraza propios sin pagar la tarifa de cuatro estrellas del Keio Plaza, y que valora el acceso rápido de Tachikawa a la línea Chuo hacia el centro de Tokio. Es una excelente opción generalista más que especializada, adecuada para familias que aún no han decidido exactamente qué esperan de un hotel.
- ✓Reserva una habitación cerca de la terraza si viajas en temporada cálida para usarla por las noches.
- ✓Cena en el restaurante propio la primera noche para evitar buscar sitio tras la llegada.
- ✓Reserva pronto dada la sólida base de opiniones del hotel y su demanda constante.
Por qué nos gusta
- Restaurante y terraza propios
- Excelente valoración con más de 2.000 opiniones
- Recepción 24 horas
- Bidé y hervidor en cada habitación
Por qué encanta a los viajerosEl restaurante propio salvó por completo nuestra primera noche; llegamos tarde, los niños agotados del viaje, y poder cenar abajo en lugar de buscar un restaurante abierto en Tachikawa lo cambió todo. Usamos la terraza una noche tras un día completo en el parque acuático, sentados fuera mientras los niños se calmaban antes de dormir, un pequeño placer pero realmente reparador.