




Hôtel la Maison des Oliviers
Dos restaurantes y un spa junto a la piscina
Sobre este hotel
Hôtel la Maison des Oliviers combina un ambiente refinado y relajado con verdadera infraestructura de spa y restauración, dos restaurantes más un bar, piscina exterior y spa, sin buscar la escala muy recargada de algunos grandes hoteles de este destino. Eso lo convierte en un punto medio cómodo para una familia o pareja que quiere que los días sin parque de la estancia se sientan tranquilos en vez de puramente funcionales, un tratamiento de spa o una cena prolongada convirtiéndose en verdaderas opciones en vez de algo secundario. La piscina exterior da a los niños un sitio donde nadar los días sin Oasiria, mientras que el bar y los dos restaurantes evitan coger un taxi de vuelta al tráfico de la medina por la noche.
- Dos restaurantes
- Spa propio
- Piscina exterior
Nuestra opinión
Conviene a una familia o pareja que quiere una base refinada y tranquila, con un spa y opciones de restauración de verdad, sin la escala de un gran hotel resort. Es un punto medio cómodo para los días en torno a una visita a Oasiria más que un destino estelar en sí mismo. Ese es el cálculo que conviene hacer antes de elegir Hôtel la Maison des Oliviers en vez de una alternativa más grande y anónima cerca.
- ✓Reserva el spa para la noche después de tu día en Oasiria, una mañana de toboganes deja a la mayoría de adultos con ganas de sentarse.
- ✓Prueba los dos restaurantes propios en una estancia de varios días para algo de variedad sin salir del establecimiento tras un largo día.
- ✓Aprovecha el bar para una noche tranquila en vez de volver al tráfico de la medina tras un día agotador.
Por qué nos gusta
- Dos restaurantes propios
- Spa y piscina exterior
- Ambiente refinado y tranquilo
- Una base tranquila en torno al parque
Por qué encanta a los viajerosUsamos este hotel como base para un viaje construido en torno a un día en Oasiria, y el spa resultó ser justo lo que necesitábamos la noche siguiente, tras todo ese tiempo al sol y en las colas. Tener dos restaurantes propios evitó planificar la cena en el tráfico de la medina, y la piscina cubrió con facilidad el resto de nuestros días sin parque.