




Campanile Wroclaw Centrum
A menos de un kilómetro de la estación principal
Sobre este hotel
Campanile Wroclaw Centrum queda a unos 750 metros de la estación de tren de Wrocław Główny, un paseo corto y manejable para una familia que llega con equipaje en lugar de un traslado más largo, y a unos 2 km de la plaza del mercado, lo bastante cerca para un trayecto en tranvía por la tarde hasta el casco antiguo. Las habitaciones tienen aire acondicionado y decoración elegante, con televisión de pantalla plana y canales por cable, y el restaurante propio, Le Restaurant, cubre la cena las noches en que una familia prefiere no volver a salir tras el aquapark. El secador de pelo y los acabados modernos del baño privado completan una estancia construida sobre lo básico sólido y fiable más que sobre extras destacados, con los canales por cable dando a los niños algo con lo que relajarse tras un largo día de piscina.
- Cerca de la estación
- Restaurante propio
- Aire acondicionado
- Habitaciones modernas
Nuestra opinión
Conviene a una familia que llega en tren y quiere un paseo corto y manejable hasta el hotel y una habitación fiable y bien decorada sin pagar por amplios servicios. Encaja mejor en estancias prácticas orientadas al transporte que para familias que quieren caminar directamente al Rynek, ya que los 2 km de distancia piden un trayecto en tranvía y no un paseo.
- ✓Camina los 750 metros desde la estación de Wrocław Główny en lugar de coger un taxi, ya que es una distancia manejable incluso con equipaje moderado.
- ✓Cena al menos una vez en Le Restaurant, sobre todo una tarde tras el parque acuático cuando volver al centro se hace cuesta arriba.
- ✓Planea un corto trayecto en tranvía hasta la plaza del mercado en lugar de caminar los 2 km completos con niños cansados tras un día largo.
Por qué nos gusta
- A 750 metros de la estación de Wrocław Główny
- Restaurante propio, Le Restaurant
- Habitaciones elegantes y con aire acondicionado
- A 2 km de la plaza del mercado
Por qué encanta a los viajerosCaminamos los 750 metros desde la estación con el equipaje el día de llegada, y resultó lo bastante manejable como para saltarnos el taxi por completo. Le Restaurant se convirtió en nuestro sitio habitual para cenar las noches en que a nadie le quedaba energía tras el parque acuático para ir al casco antiguo, y a los niños les gustaron los canales de la tele en la habitación.