




Citrus Hotel Coventry by Compass Hospitality
Habitaciones prácticas con carta internacional
Sobre este hotel
El Citrus Hotel mantiene la sencillez con habitaciones sin lujos, restaurante internacional y bar-salón con televisión para las noches en que todos quieren sentarse tras un día de toboganes. El aparcamiento gratuito y la política favorable a las mascotas lo convierten en una opción práctica de gama media, mientras que el gimnasio da a un padre un sitio donde estirar hombros doloridos tras un día levantando niños dentro y fuera de las piscinas. El establecimiento está a un corto trayecto en coche de The Wave y no a pie, como la mayor parte del grupo económico de Coventry, y su servicio de habitaciones permite cenar sin salir de la habitación la noche más agotadora del viaje. Los precios suelen quedar por debajo de los hoteles más caros del lado del arena o del barrio de la catedral de esta lista.
- Aparcamiento gratuito
- Apto para mascotas
- Gimnasio
- Servicio de habitaciones
Nuestra opinión
Conviene a familias que quieran una base práctica de gama media con aparcamiento gratuito y política favorable a las mascotas, sin pagar por un estilo boutique que no usarán. Es una estancia funcional y no llena de carácter, así que las familias que busquen un verdadero sentido del lugar deberían mirar hacia el Old Mill Hotel o el Jacobean Hotel.
- ✓Reserva el servicio de habitaciones para tu primera noche si llegas tarde tras un viaje largo, así evitas buscar un restaurante ya de noche.
- ✓Confirma el aparcamiento gratuito y posibles cargos por mascota al reservar en lugar de darlos por hecho.
- ✓Pregunta por los horarios del gimnasio si quieres usarlo temprano antes de un día completo en The Wave.
Por qué nos gusta
- Carta de restaurante internacional
- Gimnasio en el propio hotel
- Aparcamiento gratuito incluido
- Política favorable a las mascotas
Por qué encanta a los viajerosLlegamos tarde la primera noche tras un viaje largo, y el servicio de habitaciones resultó la mejor decisión de todo el viaje, ya que a nadie le quedaba energía para buscar un restaurante con dos niños sobreexcitados. La habitación en sí era sencilla pero cómoda, y el aparcamiento gratuito nos evitó pensar en el coche durante el resto de la estancia entre las idas y venidas a The Wave.