




The Jacobean Hotel
Una granja jacobea con una finca de verdad
Sobre este hotel
El Jacobean Hotel es una granja jacobea reconvertida con cocina clásica y un auténtico ambiente rural, más alejada de The Wave que las opciones del lado del arena, pero que recompensa ese trayecto extra con mucho más espacio para pasear a un perro por la finca que cualquier alternativa del centro. Las familias dispuestas a cambiar unos minutos de coche por una finca de verdad y un entorno más tranquilo suelen encontrar aquí la base más relajante de toda la lista para un perro, ya que el entorno de granja mantiene el tráfico y a otros huéspedes mucho más alejados que casi cualquier otro sitio. Aparcamiento y wifi gratuitos cubren lo esencial, y el bar acogedor ofrece a los dueños un sitio relajado donde sentarse con el perro a los pies por la noche.
- Aparcamiento gratuito
- Apto para mascotas
- Bar y restaurante
- Habitaciones accesibles
Nuestra opinión
Conviene a familias y dueños de perros que valoren una finca rural de verdad y un entorno más tranquilo por encima de la cercanía al parque, y a quienes no les importe el trayecto más largo hasta The Wave a cambio. Las familias que prioricen el trayecto más corto posible hasta el parque deberían mirar hacia el grupo del arena o las opciones cercanas al parque.
- ✓Pasea al perro por la finca antes de salir hacia The Wave, para cansarlo bien antes de un día largo solo.
- ✓Reserva la cocina clásica del restaurante al menos una noche, ya que es un verdadero atractivo aquí y no solo un extra.
- ✓Confirma el aparcamiento gratuito y posibles cargos por mascota directamente con el hotel al reservar.
Por qué nos gusta
- Auténtico entorno de granja jacobea
- Una finca de verdad para pasear al perro
- Bar acogedor y cocina clásica
- Aparcamiento y wifi gratuitos
Por qué encanta a los viajerosElegimos esta dirección sobre todo por la finca, ya que nuestro perro necesitaba estirar las patas de verdad y no una franja de aparcamiento frente a una cadena. El entorno de granja era mucho más tranquilo que cualquier cosa más cercana al arena, y la cocina clásica del restaurante fue un verdadero punto fuerte y no una simple opción práctica. El trayecto más largo hasta The Wave cada día mereció la pena por el ambiente relajado de las noches.