




Village Hotel Coventry
Piscina cubierta y jacuzzi propios para relajarse
Sobre este hotel
El Village Hotel Coventry combina piscina cubierta y jacuzzi con gimnasio y un bar animado que organiza fiestas, dando a las familias una segunda opción real de piscina las noches en que los niños ya están hartos del gentío de The Wave pero aún quieren nadar. El jacuzzi importa más de lo habitual, ya que un día entero vigilando toboganes y zonas de chapoteo suele dejar hombros y espalda doloridos de una forma que una piscina normal no arregla, y un baño corto una vez los niños están acostados cambia de verdad cómo empieza el día siguiente. El aparcamiento gratuito hace que el corto trayecto desde el parque sea sencillo y no una molestia, y el gimnasio da a un padre un sitio donde soltar energía tras un día de pie junto a una zona de chapoteo.
- Piscina cubierta
- Jacuzzi
- Gimnasio
- Aparcamiento gratuito
Nuestra opinión
Conviene a familias que quieran un extra de bienestar de verdad, piscina cubierta para los niños y jacuzzi para padres cansados, con un ambiente de bar animado por la noche. Las familias que busquen una estancia tranquila y orientada a adultos deben saber que el bar organiza fiestas programadas, algo que no encajará en todos los viajes.
- ✓Comprueba los horarios del jacuzzi antes de reservar una sesión nocturna, ya que el acceso puede cerrar antes de lo previsto entre semana.
- ✓Pregunta por las fechas de fiestas al reservar si quieres una estancia más tranquila, ya que el local sí acoge eventos nocturnos.
- ✓Confirma el aparcamiento gratuito al reservar y lleva un bañador de verdad para la piscina del hotel aunque ya lo hayas usado ese mismo día en The Wave.
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta y jacuzzi
- Gimnasio en el propio hotel
- Aparcamiento gratuito incluido
- Ambiente animado de bar
Por qué encanta a los viajerosEl jacuzzi de aquí de verdad salvó el viaje para mí. Dos días seguidos en The Wave me dejaron los hombros destrozados de tanto meter y sacar a mi hijo pequeño de las piscinas más pequeñas, y poder relajarme veinte minutos cada noche una vez los niños dormían hizo que toda la semana fuera mucho menos agotadora que nuestras habituales escapadas a un parque acuático. El aparcamiento gratuito también hizo que el corto trayecto desde el parque nunca pareciera un fastidio.