




The Gwaelod y Garth Inn
Una posada tradicional con sala de juegos y música en directo
Sobre este hotel
The Gwaelod y Garth Inn ofrece habitaciones familiares con baño privado, televisión de pantalla plana, escritorio y artículos de aseo gratuitos, junto a un restaurante tradicional y familiar con cocina británica y local con opciones vegetarianas, veganas, sin gluten y sin lactosa. El bar propio ofrece un ambiente relajado para tomar algo por la noche, y una terraza, una zona exterior, una sala de juegos y música en directo dan mucho que hacer sin salir del establecimiento. El aparcamiento de bicicletas y el alquiler de bicicletas están disponibles, más aparcamiento privado gratuito propio para familias que llegan en coche. El establecimiento está a diez kilómetros de la universidad de Cardiff y once del castillo, con Cardiff Bay y el aeropuerto ambos a unos 27 kilómetros, una base más tranquila y de pueblo fuera de la zona más animada de la ciudad.
- Sala de juegos y música en directo
- Aparcamiento privado gratuito
- Alquiler de bicicletas propio
Nuestra opinión
Este establecimiento conviene a familias que quieren un verdadero ambiente de pub tradicional con animación propia, desde música en directo hasta una sala de juegos para una tarde de lluvia. La distancia al centro hace el coche imprescindible aquí, así que las familias sin coche deberían mirar una opción más céntrica.
- ✓Usa la sala de juegos una tarde de mal tiempo en lugar de forzar una actividad al aire libre con malas condiciones.
- ✓Comprueba el programa de música en directo con antelación si te interesa una noche en el bar de la posada.
- ✓Incorpora los aproximadamente once kilómetros hasta el castillo en la planificación diaria de los días de piscina.
Por qué nos gusta
- Sala de juegos y música en directo
- Aparcamiento privado gratuito propio
- Restaurante con opciones dietéticas
- Alquiler de bicicletas disponible
Por qué encanta a los viajerosLa sala de juegos nos salvó una tarde realmente lluviosa que de otro modo habría estropeado el día, y los niños ni siquiera pidieron volver a la piscina una vez que se pusieron a jugar. El aparcamiento gratuito hizo que los once kilómetros hasta Cardiff cada día nunca parecieran un coste extra, solo algo más de carretera. La música en directo una noche fue una grata sorpresa para los adultos una vez los niños por fin acostados.