




Boston Hotel
Vistas al mar a 5 minutos de North Bay
Sobre este hotel
Boston Hotel está en una calle tranquila a cinco minutos a pie de North Bay Scarborough, 500 metros de Peasholm Park y 700 metros del castillo de Scarborough, lo que lo convierte en una de las opciones de North Bay más cercanas al parque acuático Alpamare. Las habitaciones familiares tienen vistas al mar y unidades en planta baja, cada una con ducha a ras de suelo, televisión y armario, y los huéspedes pueden relajarse en la terraza soleada o en el bar. El Scarborough Open Air Theatre está a quince minutos a pie. Termina siendo una base de North Bay realmente bien situada para una familia que quiere Alpamare, Peasholm Park y el castillo todos a poca distancia a pie, en un entorno más tranquilo que otras zonas más animadas de la ciudad.
- Vistas al mar
- Habitaciones en planta baja
- Calle tranquila
Nuestra opinión
Le conviene a familias que quieren habitaciones con vistas al mar a cinco minutos a pie de Alpamare, y que valoran una calle tranquila frente a una ubicación más animada del centro. Las habitaciones familiares en planta baja son un plus real para quien viaja con carrito o le cuestan las escaleras.
- ✓Pide una habitación familiar en planta baja si viajas con carrito o niños pequeños que duermen la siesta durante el día.
- ✓Aprovecha la terraza soleada los días secos entre visitas a Alpamare en vez de subir directo a la habitación.
- ✓Reserva pronto en semanas de mucha demanda, porque las habitaciones con vistas al mar de esta calle tranquila son muy solicitadas cerca del parque acuático.
Por qué nos gusta
- 5 minutos a pie de North Bay y Alpamare
- Habitaciones familiares con vistas al mar
- Unidades en planta baja disponibles
- 500 metros de Peasholm Park
Por qué encanta a los viajerosReservamos Boston Hotel por los cinco minutos a pie hasta Alpamare y la habitación familiar en planta baja marcó una diferencia real con el carrito y la siesta de nuestro pequeño. La terraza soleada se convirtió en nuestro rincón de la tarde el día que nos saltamos el parque acuático, y la calle tranquila aseguró noches realmente reparadoras tras días ajetreados de toboganes.