




Weston Hotel
Hotel histórico tranquilo cerca del Spa
Sobre este hotel
Weston Hotel ocupa un edificio histórico con vistas al mar en una calle tranquila de Scarborough, a seis minutos a pie de Scarborough Beach y 700 metros de The Spa Scarborough, con Peasholm Park y el castillo de Scarborough ambos a unos 2,6 kilómetros, lo que lo sitúa cómodamente del lado de South Bay frente a Alpamare. El restaurante familiar sirve cocina británica e internacional con opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, y el parking gratuito está incluido junto a un aparcamiento de bicicletas y consigna de equipaje. Las habitaciones tienen baño privado, escritorio, suelos enmoquetados y hervidor eléctrico, suficiente espacio para instalarse bien en una estancia más larga. La estación de tren de Scarborough está a dieciséis minutos a pie. Termina siendo una base tranquila y bien equipada de South Bay a poca distancia en coche del parque acuático Alpamare.
- Edificio histórico
- Parking gratuito
- Cerca de The Spa Scarborough
Nuestra opinión
Le conviene a familias o parejas que quieren una calle tranquila, vistas al mar y parking gratuito cerca del barrio del Spa en South Bay, y aceptan conducir o tomar un taxi hasta Alpamare. El restaurante con opciones adaptadas es un plus real para grupos con necesidades variadas, aunque no es una opción accesible a pie para el parque acuático.
- ✓Usa el parking gratuito en vez de los dieciséis minutos a pie hasta la estación si conduces por la costa.
- ✓Reserva las opciones del restaurante con antelación si viajas con miembros veganos o sin gluten en la familia.
- ✓Pide una habitación con vistas al mar del lado de la calle tranquila para la mejor vista en esta tarifa.
Por qué nos gusta
- Vistas al mar en una calle tranquila
- Parking gratuito incluido
- Restaurante con opciones veganas y sin gluten
- 700 metros de The Spa Scarborough
Por qué encanta a los viajerosElegimos Weston Hotel por la calle tranquila y las vistas al mar, y ofreció noches relajantes tras días ajetreados en Alpamare al otro lado de la ciudad. El menú sin gluten del restaurante evitó que uno de nosotros tuviera que hacer concesiones en la cena, y el parking gratuito hizo del trayecto diario a North Bay algo sencillo en vez de una búsqueda de plaza cada mañana.