




Old Colonial by Marston's Inns
Aparcamiento gratuito y acceso a la playa juntos
Sobre este hotel
Old Colonial by Marston's Inns combina un entorno en edificio victoriano con extras prácticos más dificiles de encontrar tan cerca del paseo maritimo: aparcamiento gratuito, acceso a la playa confirmado, y bar y restaurante en el hotel para una comida sencilla. El Grand Pier queda a unos diez minutos andando, algo más lejos que otras opciones más cercanas de este grupo, pero Victoria Place y un restaurante junto al agua quedan justo a la puerta para gestiones locales y cena. Las habitaciones accesibles y aptas para niños amplian a quien conviene este establecimiento, y la politica sin humo resulta comoda en todo momento. El aparcamiento gratuito distingue especialmente este lugar de varios hoteles cercanos al paseo maritimo que lo cobran aparte o no lo ofrecen.
- Aparcamiento gratuito
- Acceso a la playa
- Comida en el hotel
- Habitaciones accesibles
Nuestra opinión
Este hotel conviene a una familia que quiere aparcamiento gratuito y acceso a la playa juntos sin pagar tarifas premium de paseo maritimo, y no le importa un paseo algo más largo hasta el Grand Pier que algunas opciones más cercanas. No convendra a quien quiere el muelle a la puerta. Para relación calidad-precio y extras prácticos reales combinados, se mantiene solido.
- ✓Aprovecha el aparcamiento gratuito aquí en lugar de suponer que un hotel cerca del paseo maritimo lo va a cobrar.
- ✓Cuenta con diez minutos andando hasta el Grand Pier, algo más que algunas alternativas cercanas pero manejable con niños.
- ✓Prueba el restaurante junto al agua cercano para al menos una cena, dado lo cerca que queda del hotel.
Por qué nos gusta
- Aparcamiento gratuito incluido
- Acceso a la playa confirmado directamente
- Bar y restaurante en el hotel
- Habitaciones accesibles y aptas para niños
Por qué encanta a los viajerosEl aparcamiento gratuito fue el factor decisivo para nosotros en Old Colonial, ya que varias otras opciones cercanas lo cobraban o no lo ofrecian. El paseo de diez minutos hasta el Grand Pier fue algo más largo de lo esperado, pero manejable con los niños, y el restaurante en el hotel cubrio más de una cena sin mucha organización. Para un hotel en edificio victoriano con extras prácticos reales, no decepciono.