




Morris Hotel
Sencillo, admite mascotas, cerca de la estación de autobuses
Sobre este hotel
Morris Hotel se mantiene cálido y sencillo más que cuidado, con un televisor de pantalla plana en cada habitación y desayuno incluido para empezar el día antes de salir hacia Gustavsvik. A cuatro minutos del museo biológico y tres minutos de la estación de autobuses de Örebro, es una posición realmente práctica para una familia que llega sin coche, y las habitaciones que admiten mascotas hacen que el perro también sea bienvenido. Conviene a una familia con presupuesto ajustado que quiere desayuno, posición céntrica y habitaciones que admiten mascotas sin pagar por un spa, una sauna o una escena gastronómica elaborada en una estancia centrada en el parque acuático. Conviene a una familia que prefiere destinar el presupuesto a entradas de Gustavsvik antes que a un hotel más elaborado con extras que no llegaría a usar.
- Admite mascotas
- Desayuno gratuito
- Cerca de la estación de autobuses
Nuestra opinión
Una elección cálida, práctica y que admite mascotas para una familia que llega en autobús o en tren y quiere desayuno y una posición céntrica sin tarifa premium. La cercanía a la estación de autobuses de Örebro es un extra de verdad para quien no tiene coche, y el desayuno incluido cubre bien lo esencial antes de un día en Gustavsvik.
- ✓Aprovecha la cercanía a la estación de autobuses de Örebro si llegas sin coche para el viaje.
- ✓Toma el desayuno incluido antes de salir, es un buen comienzo para un día en Gustavsvik.
- ✓Confirma con antelación los detalles de las habitaciones que admiten mascotas si viajas con un perro.
Por qué nos gusta
- Habitaciones que admiten mascotas
- Desayuno incluido
- Cerca de la estación de autobuses
- Ambiente cálido y sencillo
Por qué encanta a los viajerosAl llegar sin coche, la posición aquí cerca de la estación de autobuses de Örebro facilitó todo el viaje desde la primera tarde, y tener al perro aceptado en la habitación evitó una preocupación más. El desayuno seguía siendo sencillo pero cumplía cada mañana antes de un día en Gustavsvik, y el televisor de pantalla plana en la habitación fue un verdadero extra para una noche tranquila una vez agotados los niños en la piscina de olas.