




4-Sterne Superior Erlebnishotel "Krønasår"
Del tobogán a la puerta, directo a Rulantica
Sobre este hotel
El Krønasår está lo bastante cerca de Rulantica como para que el paseo hasta la entrada dure un minuto, algo que cambia la forma del día de una familia: pausas de comida, siestas de peques y gafas de piscina olvidadas quedan todas a un corto paseo de la habitación en vez de un trayecto real. El hotel apuesta por un tema escandinavo estilizado en sus habitaciones, y con cuatro piscinas y tres zonas de spa propias, el agua no se detiene cuando el mundo acuático público cierra por la noche. Tres restaurantes evitan salir del edificio para cenar con niños cansados, y el parking gratuito elimina la tarifa diaria de parking del complejo para familias que han venido en coche. El dato más fuerte aquí sigue siendo el paseo: un minuto de puerta a puerta, algo que ninguna otra opción de esta lista iguala.
- En el recinto del complejo Europa-Park
- Tres restaurantes
- Acceso a spa y piscinas
- Pet-friendly
Nuestra opinión
Esto conviene a una familia que quiere la menor distancia posible entre la habitación y el agua, con espacio de recuperación integrado para los adultos cuando los niños ya duermen. El hotel justifica su tarifa de complejo con la cercanía y sus propias piscinas y zonas de spa, no con un precio bajo. Las familias con presupuesto ajustado o para un fin de semana corto donde los servicios importen menos que la tarifa deberían mirar mejor una pensión del pueblo.
- ✓Reserva con bastante antelación en semanas de vacaciones escolares; es uno de los hoteles del recinto más demandados cerca de Rulantica.
- ✓Usa las piscinas propias del hotel por la noche cuando el mundo acuático público ya haya cerrado por el día.
- ✓Confirma la distancia exacta de tu habitación al vestíbulo si una salida rápida por la mañana importa con niños pequeños.
Por qué nos gusta
- Un minuto andando de Rulantica
- Cuatro piscinas más tres zonas de spa
- Desayuno y parking gratuitos incluidos
- Habitaciones pet-friendly disponibles
Por qué encanta a los viajerosElegimos el Krønasår sobre todo por el paseo de un minuto, y cumplió justo lo que necesitábamos con dos niños menores de ocho años. El desayuno estaba concurrido pero funcionaba bien, y tener las propias piscinas del hotel permitió a la pequeña seguir chapoteando cuando Rulantica ya había cerrado por la noche. El tema escandinavo de las habitaciones facilitó la hora de dormir, un plus de verdad. Volveríamos a reservarlo solo por el tiempo que ahorramos al no caminar nunca demasiado.