




Altes Rathaus am Elzgarten - Restaurant & Hotel
Un jardín de cerveza junto al agua tras los toboganes
Sobre este hotel
Altes Rathaus am Elzgarten combina habitaciones básicas con vistas al río con un restaurante propio y un jardín de cerveza junto al agua, un sitio realmente agradable para cenar tras un día completo en Rulantica sin necesitar el coche esa noche. Está a nueve minutos andando de Europa-Park y dos de Altes Rathaus, Rust, de lleno en el núcleo del pueblo en vez de en el terreno del complejo. Desayuno y parking gratuitos están incluidos, y The Chicken está a un minuto andando para cambiar de ambiente. La lavandería completa ayuda en una estancia de varias noches con bañadores mojados, y las vistas al río desde las habitaciones son un verdadero punto de diferencia frente a las pensiones más simples del pueblo vecino.
- Jardín de cerveza
- Vistas al río
- Parking gratuito
- Desayuno incluido
Nuestra opinión
Altes Rathaus am Elzgarten conviene a una familia que quiere un restaurante propio con jardín de cerveza junto al agua y habitaciones con vistas al río, además de desayuno y parking gratuitos para un viaje en coche cerca del complejo. Es una elección más floja para una familia que quiere andar hasta Rulantica o una piscina propia cerca.
- ✓Reserva una mesa en el jardín de cerveza junto al agua con antelación para una cena tras Rulantica sin conducir a ningún sitio.
- ✓Pide una habitación con vistas al río al reservar si esa vista importa más que la cercanía al complejo.
- ✓Prueba The Chicken para cambiar de ambiente, a un minuto andando del hotel.
Por qué nos gusta
- Jardín de cerveza junto al agua
- Habitaciones con vistas al río
- Desayuno y parking gratuitos
- Restaurante propio
Por qué encanta a los viajerosEl jardín de cerveza junto al agua de Altes Rathaus am Elzgarten se convirtió en nuestro sitio habitual para cenar tras Rulantica, fácil y relajado con niños cansados. Nuestra habitación tenía una vista al río que no esperábamos a este precio, una grata sorpresa. Desayuno y parking gratuitos hicieron el viaje sencillo de presupuestar. Es un paseo en el pueblo en vez de justo en las puertas, pero el restaurante por sí solo mereció la reserva.