




Rebstock
Un bar-hotel de pueblo relajado, desayuno resuelto
Sobre este hotel
Rebstock mantiene el ambiente informal: un bar con terraza exterior, restaurante propio, y un desayuno gratuito que alimenta a la familia y la pone en marcha antes de que las colas crezcan en Rulantica. Está en el núcleo del pueblo de Rust en vez de en el terreno del complejo, a ocho minutos andando de Arthur y a distancia similar de Schule, Rust, lo que sitúa un corto taxi entre la habitación y la entrada del mundo acuático. El parking gratuito lo hace fácil para una familia que llega en coche, y el bar y el restaurante propios evitan un nuevo trayecto en coche por la noche cuando los niños por fin han salido del bañador. Es una base de pueblo de buena relación calidad-precio, cambiando la comodidad de volver andando del complejo por una tarifa nocturna reducida y un ambiente realmente local en el bar de abajo.
- Parking gratuito
- Desayuno incluido
- Bar con terraza
- Restaurante propio
Nuestra opinión
Rebstock conviene a una familia en coche que quiere parking gratuito, un desayuno casero y un bar-restaurante propio sin pagar la tarifa del complejo. No es la elección para una familia que necesita andar hasta Rulantica en minutos con un peque durmiendo la siesta; esa comodidad la ofrecen los hoteles del recinto más cercanos a las puertas.
- ✓Pregunta el horario del desayuno si planeas un día de toboganes que empiece temprano en Rulantica.
- ✓Reserva un taxi con antelación en temporada alta, porque el paseo hasta la entrada tarda más que desde los hoteles del recinto.
- ✓Prueba el bar propio por la noche; tiene un ambiente realmente local, no de complejo.
Por qué nos gusta
- Desayuno y parking gratuitos
- Bar y restaurante propios
- Ambiente de pueblo
- Tarifa nocturna asequible
Por qué encanta a los viajerosVinimos en coche y el parking gratuito de Rebstock más el desayuno facilitaron el presupuesto del viaje con dos niños. El bar de abajo tenía un ambiente de verdad local, nada de complejo, y el restaurante cubrió algunas cenas cuando nadie quería ir más lejos. Es un corto taxi hasta Rulantica en vez de un paseo, algo que nos vino muy bien porque ya no teníamos siestas que gestionar.