




Artis
Encanto del siglo XIX con saunas y piscina cubierta
Sobre este hotel
A cuatro minutos de la Oficina del Presidente de la República de Lituania y a una distancia similar del restaurante Dionysos, Artis ocupa un auténtico edificio del siglo XIX que añade a un viaje al parque acuático una dosis real de historia de Vilnius junto a su propia piscina cubierta y saunas. El desayuno y el parking gratuitos vienen ambos incluidos en la tarifa, eliminando dos de los gastos más habituales que las familias suelen presupuestar aparte, y el traslado al aeropuerto facilita el día de llegada con niños pequeños y el coche cargado. Las políticas admiten mascotas, y el restaurante con bar cubre las noches sin necesidad de salir tras un día entero de piscina.
- Piscina cubierta
- Saunas
- Desayuno gratis
- Traslado al aeropuerto
Nuestra opinión
Conviene a una familia que busca carácter histórico real junto a extras prácticos como desayuno gratuito, parking gratuito y traslado al aeropuerto, todo sin una etiqueta de precio de cinco estrellas. La piscina cubierta y las saunas dan un valor real los días lejos del propio parque acuático. Compárala con otras propiedades históricas del grupo antes de decidir, ya que la combinación de saunas, piscina cubierta y traslado al aeropuerto no se repite en muchos hoteles de precio similar en Vilnius.
- ✓Reserva el traslado al aeropuerto antes de llegar, sobre todo con niños pequeños y todo el equipaje del parque acuático.
- ✓Usa las saunas una noche tras un día entero de parque acuático, ya que la combinación ayuda de verdad con las piernas cansadas.
- ✓Aprovecha tanto el desayuno como el parking gratuitos aquí, ya que juntos bajan de forma real el coste diario del viaje.
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta y saunas
- Desayuno y parking gratuitos
- Carácter de edificio del siglo XIX
- Traslado al aeropuerto incluido
Por qué encanta a los viajerosLas saunas junto a la piscina cubierta hicieron que las noches tras días enteros de parque acuático resultaran realmente reparadoras, algo que no esperábamos de un hotel reservado sobre todo por su desayuno y parking gratuitos. El edificio del siglo XIX dio a todo el viaje un sentido de lugar, y el traslado al aeropuerto el día de llegada nos dejó instalados con dos niños agotados mucho antes de lo esperado.