




Ramada Hotel & Suites by Wyndham Coventry
Suites contemporáneas con bar-salón para los padres
Sobre este hotel
El Ramada Hotel & Suites ofrece a las familias una base contemporánea con una verdadera mezcla de habitaciones estándar y suites más grandes, útil para un grupo que ya no cabe en una doble de hotel. Su restaurante, su bar-salón y su gimnasio completan una estancia pensada para algo más que dormir entre dos días de parque, y su política favorable a las mascotas lo convierte en una de las opciones más flexibles para una familia que viaje con un perro. Está a un trayecto en coche y no a pie de The Wave, más cerca de Coventry Cathedral y del barrio de la catedral que del lado del arena. El desayuno está disponible, y el wifi gratuito junto con el aparcamiento (de pago) cubren el resto de necesidades prácticas de una estancia de varias noches.
- Desayuno
- Gimnasio
- Bar y restaurante
- Servicio de habitaciones
Nuestra opinión
Conviene a familias que quieran el espacio de una suite o que viajen con un perro, dispuestas a cambiar un paseo corto hasta The Wave por una ubicación más céntrica, cerca de la catedral, con restaurante y bar propios. Es una dirección de gama media y no económica, así que las familias que busquen el precio más bajo deberían comparar antes con las cadenas de la circunvalación.
- ✓Reserva una suite y no una habitación estándar si viajas con más de dos niños, ya que el espacio extra marca una diferencia real tras un día agotador de toboganes.
- ✓Confirma la política sobre mascotas y posibles cargos directamente con el hotel antes de reservar si viajas con un perro.
- ✓Reserva el aparcamiento con antelación en vez de darlo por hecho, ya que se cobra aparte y puede agotarse los fines de semana de más ajetreo.
Por qué nos gusta
- Habitaciones tipo suite disponibles
- Política favorable a las mascotas
- Bar-salón y restaurante
- Gimnasio en el propio hotel
Por qué encanta a los viajerosNecesitábamos más espacio que una doble estándar para nuestra familia de cinco, y la suite cumplió de verdad, con espacio suficiente para que nadie tropezara con toallas mojadas tras The Wave. El bar-salón fue un buen añadido por las noches una vez los niños habían cenado, y llevar a nuestro perro no fue el lío que temíamos. El trayecto en coche cada mañana hacia el parque es el único inconveniente real frente a una estancia más cercana.