




Telegraph Hotel
Una antigua redacción con vistas a la ciudad
Sobre este hotel
El Telegraph Hotel ocupa las plantas superiores del mismo antiguo edificio de prensa que su hotel vecino, explotando a fondo esa historia con un bar en la azotea con vistas a Coventry y un restaurante instalado en la antigua redacción. Las familias que se alojan aquí disfrutan del mismo radio corto a pie hasta The Wave que el otro hotel del edificio, una opción natural para quienes quieran un trayecto al parque contado en minutos y no en horarios de autobús. El Transport Museum también está a un paseo fácil, útil para una mañana lluviosa antes o después de un día de toboganes. Las habitaciones son elegantes y no estándar, con aire acondicionado, bar y restaurante propios para cubrir lo esencial.
- Bar en la azotea
- Restaurante
- Aire acondicionado
- Establecimiento sin humo
Nuestra opinión
Conviene a familias que quieran un paseo realmente corto hasta The Wave en un hotel con verdadero carácter en vez de una habitación funcional de cadena económica. Es un escalón más caro que las cadenas de la circunvalación, y el desayuno se cobra aparte, más indicado para una estancia corta de gama alta que para un viaje largo con presupuesto ajustado.
- ✓Reserva una planta alta si las vistas a la ciudad te importan, ya que la altura del edificio cambia bastante lo que se ve.
- ✓Reserva mesa en el bar de la azotea con antelación las noches de fin de semana, ya que también lo frecuentan clientes externos.
- ✓Confirma la ruta a pie hasta The Wave al llegar, ya que el trayecto no siempre resulta evidente desde el lado del centro del edificio.
Por qué nos gusta
- Restaurante en la antigua redacción
- Bar en la azotea con vistas
- Paseo corto hasta The Wave
- Habitaciones elegantes y con carácter
Por qué encanta a los viajerosNos alojamos aquí para un fin de semana largo centrado en The Wave y agradecimos que el paseo hasta el parque fuera lo bastante corto como para no restar tiempo de piscina. El bar de la azotea fue un verdadero punto fuerte una vez los niños dormían, y el restaurante en la antigua redacción dio al viaje más personalidad que un comedor de hotel al uso. Es más caro que las cadenas económicas cercanas, pero para una estancia corta la diferencia nos pareció justificada.