




New House Country Hotel
Un retiro en colina con vistas al Vale of Glamorgan
Sobre este hotel
New House Country Hotel está en una colina en las afueras de Cardiff, entre colinas galesas con estupendas vistas a la ciudad y al Vale of Glamorgan más allá. Chimeneas encendidas, mobiliario cuidado y detalles históricos dan a las habitaciones, bien restauradas, un carácter real, lejos de una habitación de hotel de ciudad estándar. Aparcamiento gratuito y gimnasio están incluidos, y se admiten perros, útil para una familia que viaja con mascota además de los niños. El centro de Cardiff está a quince minutos en coche, con la M4 accesible en cinco minutos, lo que convierte a este establecimiento en una base de campo para una familia dispuesta a cambiar la accesibilidad céntrica a pie por una verdadera tranquilidad rural tras un día de piscina intenso.
- Entorno de colina rural
- Aparcamiento gratuito y gimnasio
- A quince minutos del centro
Nuestra opinión
Este establecimiento conviene a familias que quieren un verdadero retiro rural con aparcamiento gratuito, gimnasio y habitaciones que admiten perros, a un trayecto corto del centro de Cardiff. Las vistas y las chimeneas dan a la estancia un carácter distinto al de los hoteles céntricos, algo que merece los quince minutos de trayecto para familias que valoran una noche tranquila tras la piscina.
- ✓Aprovecha el aparcamiento gratuito y evita pagar una plaza más cerca del centro durante tu estancia.
- ✓Lleva al perro si viajas con uno, el establecimiento recibe animales además de familias.
- ✓Incorpora los quince minutos de trayecto hasta el centro de Cardiff al planificar los días de piscina y las salidas nocturnas.
Por qué nos gusta
- Vistas al Vale of Glamorgan
- Aparcamiento gratuito incluido
- Habitaciones que admiten perros
- Chimenea propia
Por qué encanta a los viajerosLas vistas al Vale of Glamorgan desde nuestra habitación fueron realmente un punto fuerte del viaje, sobre todo por la noche una vez los niños por fin calmados tras un largo día de piscina. El aparcamiento gratuito evitó que pensáramos en el coche, y el fuego de la chimenea en el salón dio un final relajado a dos días agotadores en Cardiff International Pool. Los quince minutos hasta la ciudad parecían un compromiso muy razonable a cambio de la tranquilidad obtenida.