




The Heathcock Boutique Hotel - Room 3
Una habitación familiar boutique con bar de jardín
Sobre este hotel
The Heathcock Boutique Hotel ofrece esta habitación familiar con baño privado, suelo enmoquetado y escritorio, más las pequeñas comodidades que importan en un viaje de piscina: hervidor, secador de pelo y hervidor eléctrico en la propia habitación. El restaurante familiar sirve cocina británica con opciones vegetarianas, sin gluten y sin lactosa en comida y cena, útil para una familia con distintas necesidades dietéticas tras un día de baño. Un jardín, una zona exterior y un bar dan al establecimiento un ambiente relajado y tradicional-moderno para relajarse por la noche. Está a 3,7 kilómetros del castillo y 17 kilómetros del aeropuerto, cerca del Principality Stadium y de Cardiff Bay, a un trayecto corto más que a pie de los principales lugares de la ciudad.
- Habitación familiar con escritorio
- Restaurante con opciones dietéticas
- Jardín propio
Nuestra opinión
Este establecimiento conviene a familias que quieren una habitación familiar boutique con vistas al jardín y un restaurante propio que gestiona varias necesidades dietéticas. Los 3,7 kilómetros hasta el castillo exigen coche o taxi para el centro, así que conviene más a familias que priorizan los servicios propios del establecimiento que la accesibilidad a pie.
- ✓Indica cualquier necesidad dietética al reservar mesa en el restaurante, que cubre opciones vegetarianas, sin gluten y sin lactosa.
- ✓Usa el jardín y la zona exterior para una noche más tranquila tras un día agotador en la piscina con niños pequeños.
- ✓Prevé un trayecto corto en coche o taxi hasta el centro de Cardiff, el hotel está a 3,7 kilómetros del castillo.
Por qué nos gusta
- Habitación familiar con baño privado
- Restaurante que cubre necesidades dietéticas
- Jardín y zona exterior
- Bar propio
Por qué encanta a los viajerosEl restaurante con opciones sin gluten nos facilitó mucho las noches, ya que uno de nuestros hijos las necesita, sin tener que buscar un sitio adecuado tras un largo día de piscina. El jardín dio a los dos más pequeños un sitio para gastar energía antes de dormir, lo que ayudó a que todos se durmieran antes. Los 3,7 kilómetros hasta el centro cada día fueron manejables pero nos hicieron depender más del coche de lo previsto.