




7 min walking to airport
Siete minutos a pie, tal como anuncia el nombre
Sobre este hotel
7 min walking to airport está, tal como indica su nombre, a unos siete minutos a pie del aeropuerto internacional Henri Coandă, con Therme București a unos cinco kilómetros y el Willbrook Platinum Business and Convention Center diez kilómetros más allá. Las unidades incluyen wifi gratis, aire acondicionado y baños privados con bañera y ducha, más hervidor, secador de pelo e insonorización para una estancia cómoda tan cerca de una pista activa. Los servicios de entrada y salida privados y exprés convienen a un vuelo temprano o tardío, y cada unidad añade comedor, cocina, sofá cama y suelo de parqué. Hay un traslado de pago disponible para quienes prefieran no caminar con equipaje, aunque la mayoría de los viajeros con poco equipaje encuentran que caminar es más rápido que esperar a que los recojan.
- Cocina
- Sofá cama
- Hervidor
- Traslado de pago opcional
Nuestra opinión
Los siete minutos a pie hasta la terminal son un argumento real, tal como indica el nombre: pocos establecimientos de este barrio permiten evitar por completo un taxi o un traslado. Conviene a una familia cuyo viaje enmarca de cerca Therme București con un vuelo a cada lado; la cocina y el sofá cama añaden una flexibilidad autosuficiente que un hotel puramente de tránsito no ofrecería.
- ✓Camine hasta la terminal con equipaje ligero en lugar de reservar el traslado de pago, dada la distancia confirmada de siete minutos.
- ✓Aproveche la entrada y salida exprés si su horario de vuelo es ajustado a ambos lados de la estancia en el parque acuático.
- ✓Pregunte por los detalles de insonorización al reservar si viaja con alguien que duerme muy ligero, dada la cercanía al aeropuerto.
Por qué nos gusta
- Siete minutos a pie de la terminal
- Entrada y salida privadas exprés
- Cocina y sofá cama
- Insonorización
Por qué encanta a los viajerosEl nombre no engaña: son de verdad unos siete minutos a pie hasta la terminal, lo que hizo que nuestra salida temprana fuera casi sin estrés tras un viaje entero construido en torno a Therme București. La cocina y el sofá cama nos dieron espacio para cocinar y dejar que los niños durmieran por separado, y la insonorización hizo que el ruido del aeropuerto nunca fuera un problema en ningún momento de la estancia.