




At George`s Stay&Fly
Un sofá cama que separa de verdad a los niños
Sobre este hotel
At George's Stay&Fly está a cinco kilómetros del aeropuerto internacional Henri Coandă, cerca de Romexpo, del Arco del Triunfo y del parque Herăstrău. Las habitaciones familiares se organizan en torno a un sofá cama en su propio espacio en lugar de una segunda cama pegada a la primera, con aire acondicionado, baño privado y vistas a la ciudad. Limpieza diaria, seguridad las 24 horas y un salón completan la estancia, mientras que aparcamiento privado gratuito y wifi gratis cubren lo básico. Es un aparthotel sencillo más que un establecimiento de destino, pensado para familias que quieren la configuración de sofá cama sin pagar un apartamento completo, y que prefieren contar con un restaurante cercano en lugar de cocinar ellas mismas.
- Habitaciones familiares
- Vistas a la ciudad
- Wifi gratis
- Salón
Nuestra opinión
El sofá cama en su propio espacio es el verdadero atractivo aquí: permite que un adolescente se quede despierto más tarde que un hermano pequeño sin compartir cama, algo que importa más tras un día entero en Therme București de lo que sugieren la mayoría de las listas de comodidades. At George's Stay&Fly conviene bien a un viaje de dos generaciones; los viajeros que quieran cocina pequeña para cocinar deberían mirar más bien Gate67 o Fly&stay at George's.
- ✓Reserve la habitación familiar específicamente por su espacio de sofá cama separado en lugar de una habitación doble estándar si su grupo mezcla edades.
- ✓Aproveche el aparcamiento gratuito si combina el parque acuático con visitas más amplias a Bucarest durante el mismo viaje.
- ✓Reserve con bastante antelación en vacaciones escolares, el volumen de opiniones del establecimiento sugiere demanda constante.
Por qué nos gusta
- Sofá cama en espacio separado
- Seguridad las 24 horas
- Limpieza diaria
- Aparcamiento gratuito en el establecimiento
Por qué encanta a los viajerosSeparar a un niño de nueve años y a un adolescente en una sola habitación suele terminar mal, pero el sofá cama aquí ocupa su propio rincón, lo que hizo que la hora de dormir fuera realmente distinta para cada uno. Cinco kilómetros del aeropuerto parecían justos: lo bastante cerca para la comodidad, lo bastante lejos para que la calle estuviera tranquila por la noche. Sin cocina pequeña, contamos con los restaurantes cercanos en lugar de cocinar, algo que conviene prever.