




Gradina Snagov
Un jardín junto al lago, veinticuatro kilómetros más lejos
Sobre este hotel
Gradina Snagov está a 1,8 kilómetros de Snagov, con el monasterio de Căldărușani y el palacio de Snagov a menos de diecisiete kilómetros, y el aeropuerto internacional Henri Coandă a veinticuatro kilómetros, el establecimiento más alejado de la terminal de todo este conjunto hotelero. Las habitaciones climatizadas tienen baño privado, vistas al jardín y artículos de aseo gratuitos, más ducha, televisión y armario. El restaurante del establecimiento sirve cocina mediterránea, con bar y un jardín exuberante y terraza para relajarse al aire libre. El wifi gratis cubre todo el establecimiento, y un traslado de pago al aeropuerto y un cargador para vehículo eléctrico cubren el transporte, junto a aparcamiento privado gratuito en el establecimiento. El ritmo general se acerca más a un retiro rural que a una parada del barrio aeroportuario.
- Vistas al jardín
- Aparcamiento gratuito
- Traslado de pago al aeropuerto
- Wifi gratis
Nuestra opinión
Gradina Snagov está construido para una estancia junto al lago, con jardín, más que para la comodidad aeroportuaria, y los veinticuatro kilómetros desde Henri Coandă son honestamente el compromiso a sopesar frente a su entorno más tranquilo. Conviene a una familia que prolongue un viaje a Therme București con unos días más lentos junto al lago Snagov más que a una visita corta y sin traslados.
- ✓Cuente con un tiempo de trayecto notablemente más largo tanto a Therme București como al aeropuerto, dados los veinticuatro kilómetros desde Henri Coandă.
- ✓Use el cargador para vehículo eléctrico si viaja en uno, una comodidad poco habitual en este conjunto hotelero.
- ✓Combine una estancia aquí con una visita al monasterio de Căldărușani o al palacio de Snagov, ambos a distancia razonable.
Por qué nos gusta
- Jardín exuberante y terraza
- Restaurante de cocina mediterránea
- Cargador para vehículo eléctrico
- 1,8 km de Snagov
Por qué encanta a los viajerosEste fue el punto más alejado del aeropuerto de todo nuestro viaje por Rumanía, y fue una elección deliberada: unos días tranquilos, con jardín, junto al lago Snagov tras la parte más ajetreada en Therme București. El restaurante mediterráneo fue un verdadero punto fuerte, aunque los veinticuatro kilómetros de vuelta a Henri Coandă el día de salida exigieron planificar bien el horario del vuelo.